En la rueda de prensa de presentación, el arqueólogo ha admitido que su equipo pretendía avanzar en la investigación del Paleolítico, el Neolítico, el Calcolítico y la Edad de Bronce, “pero la gran sorpresa y a lo que va a reconducir todo el proyecto va a ser estudiar este vacío total y completo” relacionado con esta época histórica.

Entre las piezas más valiosas encontradas en la primera campaña de identificación de ambos hallazgos arqueológicos destaca una cota de malla muy empleada por los guerreros musulmanes, además de cerámica común o un fragmento de un ataifor. Todos han sido recuperados de entre una serie de estructuras derruidas en el entorno de estos enclaves, que están atravesados por una cañada real, lo que, a su juicio, indica que ya “desde antiguamente sería una zona de paso natural que justifica la presencia de estos dos yacimientos en este punto”.

Por lo que respecta a Cabeza de la Torre, en el interior de una cueva se ha encontrado una muralla con cimentación en seco con una torre hacia el exterior, así como material cerámico musulmán, además de instrumentos líticos y clavos de tipología musulmana.

EL CASTILLEJO, MÁS PEQUEÑO PERO MEJOR CONSERVADO

En relación a El Castillejo, Domínguez ha explicado que es “más pequeño pero está mejor conservado” que el anterior. “Tenía un foso excavado en la roca, una muralla, una torre y materiales de construcción típicamente musulmana”, ha dicho, explicando que han sido certificados mediante la prueba del Carbono 14.

Tras precisar que el norte de la provincia de Cuenca “ya lo era en este momento, en el que se estaba consolidando dicha frontera”, ha apostillado que estos hallazgos son “importantes para entender lo que somos hoy como provincia”, por lo que, mientras continúa su estudio científico, espera poder convertirlos en un recurso cultural y visitable que serviría “para ir luchando contra la despoblación y el paro”.

Por su parte, su compañero Míchel Muñoz ha advertido de que con este proyecto se está llenando “una página importantísima de la historia de Cuenca” contextualizada en la época de la Cora de Santaver, de la que, hasta ahora, se tenían “muy pocas noticias”.

“Fue una zona de conflictividad”, ha subrayado, convencido de que estos dos yacimientos eran “pequeños castillejos para controlar una ruta” que estaban integrados en un sistema de fortificaciones ideado por Abderramán I o uno de los emires de para dominar esta cora, lo que da cuenta del “gran interés que tiene la Serranía de Cuenca desde los tiempos de Abderramán I para el propio poder de Córdoba”.

Muñoz ha anunciado que estos hallazgos formarán parte del libro que editará la Asociación Española de Arqueología Medieval en homenaje al arqueólogo Juan Zozaya, que ha calificado como el “padre de la arqueología de Al Ándalus”.

Finalmente, el presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, , ha abogado por incluir ambos yacimientos en una ruta de la que también formen parte el Castillo de Beteta y otros recursos de la provincia y la alcaldesa de Masegosa, Sandra Crespo, ha confesado su deseo de que puedan repercutir en un incremento del turismo rural y en la creación de empleo.