El vicepresidente de la Diputación de Cuenca, Julián Huete, no da crédito a la carta del Gobierno regional, recibida esta semana, con la que responde a la petición realizada por la institución provincial para que colabore en la finalización de la construcción de la residencia de mayores de , que iniciaron ambas instituciones en el marco de un convenio suscrito en 2005 y en el que se contemplaba la construcción no solo de la residencia de Beteta, sino también las de Priego y Cañete.

Y es que el Ejecutivo de García-Page ofrece en tal misiva un total de 103.872,90 euros, mientras que la Diputación tiene reservado para tal fin un millón de euros dentro del paquete extraordinario de inversiones de 21,4 millones aprobado en el último Pleno del mes de mayo; es decir, según ha resaltado Huete, “la Junta de Comunidades solo está dispuesta a invertir en esta residencia de Beteta diez veces menos de dinero que la Diputación, a pesar de que su presupuesto es 120 veces más alto que el de la institución conquense y sin olvidar que tiene las competencias en materia de servicios sociales”.

Algo, a juicio del vicepresidente, “más que recriminable” y que “viene a demostrar, una vez más, la falta de compromiso del Gobierno de García-Page con esta provincia y, en especial, con esta infraestructura y, por supuesto, con el pueblo de Beteta”. De hecho, tal y como ha recordado, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ya intentó desvincularse de este proyecto en febrero de 2016 cuando solicitó la rescisión del convenio original, a lo que se opuso frontalmente la Diputación, que, para Huete, “sí ha demostrado estar totalmente comprometida con este proyecto”.

Y, en este sentido, ha recordado la actuación acometida por personal de la Diputación, después de que las obras de la residencia llevaran paralizadas meses, con el fin de que no se deteriorara con el paso del tiempo. Un proyecto el de esta residencia que, sin duda, ha sufrido todo tipo de vicisitudes desde que arrancara en 2005 con la firma de un convenio entre la Junta de Comunidades y la Diputación de Cuenca para la construcción de las residencias de mayores de Beteta, Prieto y Cañete, inicialmente por un importe de 6,6 millones, que, tras sucesivas adendas, se elevó hasta los 14 millones, asumiendo el Gobierno regional el 60% y la institución provincial el 40% restante.

Vicisitudes tales, como por ejemplo, el hecho de que nada más llegar al en 2011 “nos encontráramos con las obras de la residencia de Beteta paradas desde abril de ese año, habiendo consumido la totalidad del presupuesto tras dos modificaciones con la empresa adjudicataria, y Construcciones, S.L.U., en concurso de acreedores desde marzo de 2009 y, además, con una deuda de la Junta de Comunidades con la Diputación de 2,7 millones de euros, que, por cierto, fueron pagados por el Ejecutivo castellano-manchego cuando Cospedal estaba al frente”, ha puntualizado el vicepresidente.

Y por si fuera poco, entre tanto se abrió otro proceso en torno al intento de resolución del contrato con la empresa adjudicataria, que también se vio judicializado al ser recurrido por la constructora y que concluía con sentencia del (TSJC-M) con fecha de 13 de febrero de 2017, que confirmaba dicha rescisión contractual.

Así las cosas, Huete considera que ya es hora de concluir las obras de construcción de esta residencia de ancianos, un recurso a todas luces necesario en esta comarca de la provincia de Cuenca con una población tan envejecida, si bien para ello “es fundamental el compromiso serio, firme y real de ambas administraciones; algo que ya está haciendo la Diputación, pero que en el caso de la Junta de Comunidades deja mucho que desear”. De ahí que el vicepresidente insista en demandar al Gobierno de García-Page más fondos para concluir esta infraestructura, en la que, según ha recalcado, “ya se han invertido más de seis millones de euros y no podemos permitir que no sirvan para nada”.