La Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía ha incoado el expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Monumento, de la ‘Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol’, ubicada en la localidad conquense de .

El delegado provincial de la Consejería en Cuenca, Raúl Añover, detalló que el siguiente paso es disponer la apertura de un período de información pública, a fin de que todos cuantos tengan interés en el asunto puedan examinar el expediente y alegar lo que consideren oportuno. El período establecido es de veinte días hábiles a partir de la publicación de la Resolución este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM).

Añover explicó que la ‘Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol’ es un edificio complejo que se ha ido completando a lo largo de los siglos y al que a la nave original se le han ido añadiendo naves laterales, capillas, sacristías y otras dependencias.

Descripción

Considerado como uno de los lugares de mayor interés de esta localidad, este inmueble cuenta con restos que datan del siglo XIII, como el ábside, aunque fue remozada en los siglos posteriores. De tres naves, conserva algunas arquerías góticas (siglo XV) y un artesonado mudéjar en la nave central (siglos XV–XVI). El retablo mayor, dedicado a San Pedro y de características barrocas (siglo XVIII), tiene columnas salomónicas. En el siglo XVIII se amplió con dos capillas a los lados de las naves laterales.

Posee planta de salón escalonada, de tres naves y con techumbre de artesa. Las tres naves están separadas por arcos desiguales a cada lado de la nave central. El ábside es semicircular con saetera muy estrecha y alargada, pero cegada con revoco, lo que hace pensar en su origen protogótico.

La Capilla de la Inmaculada Concepción, ubicada en la fachada sur, comunica con la nave lateral de la Virgen del Rosario, mandada construir por Diego de Reillo, arcipreste de Belmonte, en 1675 y terminada en 1686. Algunas capillas disponen de sacristía propia.

Además, la dispone de una amplia sacristía con servicio propio, coro postizo de principios del siglo XX al que se accede a través de una escalera de caracol, abundante carpintería labrada en respaldos de bancos, cancelas de bolillos con peinados de dos o tres roscas y tornavoz del púlpito.

El suelo de la Iglesia es igual en toda ella (excepto en la sacristía que es de barro más moderno, y el coro, que es de yeso), con baldosas de barro antiguo separadas horizontalmente cada siete baldosas. En algunas de estas baldosas aparece la marca de las llaves de San Pedro Apóstol, titular de la Iglesia.

Una provincia “rica en patrimonio cultural”

La declaración de la ‘Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol’ como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, se sumaría a una amplia lista de inmuebles en la provincia de Cuenca que han sido catalogadas como BIC. El delegado provincial de Cultura, Turismo y Artesanía aseguró que Cuenca es una provincia “rica en patrimonio cultural”, que hacen de ella “un lugar privilegiado para el turismo de interior”.

Actualmente nuestra provincia cuenta con siete Conjuntos Históricos (Alarcón, Belmonte, Cañete, Castillo de Garcimuñoz, Cuenca, Moya y San Clemente), y un total de 86 edificios con la declaración de Bien de Interés Cultural.