Los trabajos, que cuentan con una inversión de 1.342.726 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de doce meses, tienen por objeto estabilizar el desmonte situado en el punto kilométrico 206 mediante el control del nivel freático y del movimiento de tierras del talud, con objeto de evitar posibles deslizamientos de tierra hacia la plataforma, según ha informado la entidad en nota de prensa.

Para ello se ejecutará un robusto muro de gaviones —estructura metálica rellena de piedras— al pie del talud que permitirá generar una berma o franja de separación que posibilitará el mantenimiento del talud y recoger eventuales desprendimientos que pudieran generarse y que deberían ser de escasa entidad tras aplicar las medidas proyectadas. Posteriormente, se procederá a la reposición de la zanja drenante y cuneta existente, así como de las arquetas de drenaje afectadas.

Asimismo, con objeto de mejorar el drenaje del desmonte, se ejecutarán zanjas y un manto drenante en el talud situado por encima de la berma. En la parte superior de dicho manto se prolongará el talud actual con hormigón proyectado, se reconstruirá la cuneta y se ejecutará una berma hormigonada.

También se realizarán pequeñas actuaciones para mejorar el drenaje de los taludes frontales del túnel en ambas bocas. Con carácter previo a estos trabajos, se ejecutará también un camino de servicio de acceso a las obras, de un kilómetro de longitud aproximada, que discurrirá de forma paralela al desmonte por el margen derecho.

El túnel de la Atalaya es un túnel artificial de unos 335 metros de longitud. Este tipo de túneles suelen construirse para evitar los deslizamientos de terrenos situados a ambos lados de la vía que pueden afectar a la infraestructura ferroviaria.