De su lado, y son las provincias donde resulta más caro fallecer. En concreto, morir en cuesta un 29,2% más que en el conjunto de España y en Madrid, un 27,4% más, según el estudio ‘¿Quién paga más por la muerte en España?’ realizado por Estamos Seguros, iniciativa de Unespa.

Otras provincias con diferenciales destacados son Barcelona, donde fallecer es un 20,8% más costoso que en el conjunto del país, , un 19,4% más y , con un 15,7% más.

Según el estudio, el traslado de un cadáver dentro del territorio nacional conlleva, habitualmente, el pago de 424 euros, y repatriar un cuerpo desde el extranjero es más costoso, con un coste medio de 5.987 euros.

En cuanto a los seguros, los datos indican que algo menos del 44% de los percances del seguro de decesos se queda por debajo del coste teórico del evento. En este caso, la aseguradora reembolsa la diferencia a sus clientes.

Por otro lado, se sitúa otro 16% de sepelios cuyo coste se coloca exactamente en el nivel cubierto. Juntos suman cerca del 60%. En el 40% restante los costes rebasan lo previsto por la aseguradora en un principio.