Precisamente Acuaprende ha incidido en este aspecto en el manifiesto leído durante la recepción, advirtiendo que “la sociedad, en general, es desconocedora de este problema y en muchas ocasiones etiqueta a las personas con dislexia como vagas e inmaduras, provocando desmotivación y afectación negativa en la autoestima”, según ha informado el Ayuntamiento conquense en nota de prensa.

De ahí que promuevan un trabajo coordinado entre instituciones públicas y entidades sociales para normalizar esta dificultad en el aprendizaje y, especialmente, fomentar la prevención. Además, piden que puedan “cubrir las necesidades de los afectados y sus familias y, así, derruir las barreras” que se van encontrando.

Han indicado además que el objetivo de este tipo de campañas, como la actual #unidosporladislexia, es “dar visibilidad a esta situación que viven muchos niños y niñas a lo largo de todo el mundo”, en torno a un 10 por ciento según la (OMS), y han subrayado que “esta implicación no debe ser solamente hoy sino todo el año”. “Por ello aportamos nuestro granito de arena para contribuir a la búsqueda de soluciones en el ámbito familiar, educativo y social”, han añadido.

Según han explicado, la dislexia “es una dificultad de origen neurobiológico y con carácter persistente que se da en niños y niñas que no presentan ninguna alteración física o psíquica”. Esta Se manifiesta durante el aprendizaje del proceso de la lectoescritura con dificultades en la decodificación de aquellos símbolos que la sociedad ha creado para su propia comunicación, es decir, las letras y los números.

Estos menores presentan así dificultades para recitar el alfabeto, denominar las letras o hacer cálculos. “Pero la dislexia es mucho más, son problemas en la comprensión, en la memoria a corto plazo, confundir derecha e izquierda, dificultades espaciotemporales y, por lo tanto, dificultades en la realización de parte de sus tareas diarias”, han apostillado.

Durante el acto también se ha proyectado el vídeo ‘Yo tengo dislexia, también puedo brillar’ en el que un grupo de niños de la asociación y representantes de la sociedad conquense dan visibilidad y apoyan a los afectados.

Finalmente, al anochecer las Casas Colgadas lucirán de color azul con motivo de este Día Mundial de la Dislexia.