El presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, , se ha desplazado este viernes hasta la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la , donde ha podido comprobar en persona el desarrollo de los trabajos de restauración del Retablo Mayor de la Asunción, que dieron comienzo el pasado mes de mayo.

Una intervención que, según Prieto, va a suponer una inversión de unos 28.000 euros, financiados en un 75 por ciento por la Diputación Provincial y el 25 restante por la propia Parroquia. Y es que, según ha detallado, esta actuación se enmarca dentro del Plan de Restauración de Obras de Arte de la Diputación, dotado con más de 350.000 euros y en el que se han incluido, además del retablo de Gascueña, otros ocho más, que no son otros, que los de Portalrubio de Guadamejud, La Parra de las Vegas, Hontanaya, Montalbanejo, Las Majadas, del Rey, y Sisante, así como una alfombra del siglo XVIII de Cañaveras.

Prieto, en este sentido, ha hecho hincapié en la relevancia de este tipo de actuaciones encaminadas a la recuperación y puesta en valor de nuestro patrimonio artístico, concentrado especialmente en las iglesias de nuestros municipios, no solo para que pueda ser contemplado y disfrutado por generaciones venideras, sino también para contribuir a la vertebración del turismo en la provincia.

En este sentido, ha recordado que a través del Convenio con el Obispado se han destinado en estas dos legislaturas unos 6 millones de euros a la rehabilitación y conservación de edificios religiosos, a lo que hay que sumar el importante esfuerzo en la conservación y restauración de bienes muebles, que, por ejemplo, en los últimos meses ha conllevado un desembolso de la institución provincial de más de 600.000 euros.

El Retablo Mayor de la es, a su juicio, un ejemplo claro de esta firme apuesta por la rehabilitación del patrimonio artístico. Y es que, según ha subrayado, se trata de un retablo dorado y policromado del siglo XVII, ubicado en la cabecera de la nave de la iglesia parroquial, en el que destacan seis lienzos de Francesco Rizzi, pintor de la Corte con obras en el Grande y maestro de , así como otras pinturas en la predela atribuidas al conquense Andrés de .

Intervención en el retablo

En este sentido, ha detallado que mientras la docena de lienzos y pinturas del retablo van a ser rehabilitados por el , la recuperación de la mazonería ¿es decir, la parque arquitectónica del retablo¿ está siendo acometida in situ por el personal de la empresa adjudicataria , con quienes ha podido conversar y comprobar que los trabajos se están desarrollando según lo previsto inicialmente y ya se encuentran al 30 por ciento de su ejecución.

Las restauradoras han explicado al presidente que hasta el momento ya se han llevado a cabo las labores de fijación de la policromía, la limpieza del ático y la eliminación de los repintes del friso del entablamento. Trabajos que han desvelado varios descubrimientos, como una inscripción en lápiz del autor de las pinturas de la predela que dice así, “Este retablo lo doró y pintó Alonso de la Cámara Martínez, natural de ”, además de la inscripción de dos fechas de principios y segunda mitad del siglo XIX en la pared tras el ático, que bien podrían corresponder a las intervenciones posteriores en el retablo.

Dentro de la restauración de la mazonería de este retablo, que tiene unas dimensiones de 10 metros de alto por 5,80 de ancho, aún quedan por ejecutar desde la finalización del encolado de piezas sueltas, el sellado de algunas grietas y el estucado de pérdidas de la policromía y el dorado hasta la reintegración volumétrica de pérdidas del soporte, la reintegración cromática y el barnizado final de protección.

Labores que Prieto confía en que devuelvan el esplendor de antaño a esta joya del siglo XVII tan querida por los vecinos de Gascueña. No es de extrañar, por lo tanto, que espera que la nueva no dude en continuar con esta línea de recuperación del patrimonio, porque de no hacerlo sería dejar abandonadas y en peligro de desaparición decenas y decenas de obras de artes. Y es que, a su juicio, nuestros pueblos se lo merecen, independientemente de su tamaño, y las instituciones deben velar para que tengan referentes en nuestros municipios, que les permitan ir convirtiéndose en destinos turísticos y, de esta manera, seguir combatiendo la despoblación.