Con la transcripción de un manuscrito inédito hasta ahora sobre el rey de como argumento central, el historiador conquense ha escrito su último libro titulado ¿Historia del Santo Rey don Alonso el bueno Alfonso VIII’. Una obra que ha sido editada por el con el número 54 de la Serie Historia y que este lunes ha sido presentada en el Salón de Plenos del Palacio Provincial con la asistencia del presidente de la institución provincial, , y el diputado de Cultura, Francisco Javier Doménech, que han querido acompañar al autor en este acto tan especial.

Prieto ha felicitado a Salas por el trabajo realizado en este libro, que, a su juicio, sirve no solo para reivindicar la figura del rey Alfonso VIII, tan ligado a Cuenca y provincia, sino también la del que fuera cura de Huete, Sacedón y Córcoles en el siglo XVII, Baltasar Porreño, que tantas aportaciones tuvo a la historia de nuestra provincia, siendo muchas de ellas desconocidas, como es el caso de este manuscrito que se ha impreso por primera vez casi 400 años después de ser concebido.

Pero, en su opinión, este libro también deja al descubierto la relevancia de otro personaje de nuestra historia como es Andrés Pimentel, obispo de Cuenca en esa época que, entre otras muchas aportaciones, encargó a Porreño el manuscrito sobre Alfonso VIII con el fin de argumentar su beatificación y fue el artífice de la Capilla del Sagrario en la Catedral de Cuenca.

No es de extrañar, por lo tanto, que Prieto haya ensalzado este trabajo de Salas, aseverando que “libros como éstos enriquecen a nuestra provincia”, por lo que se ha mostrado deseoso de que sean muchos más los trabajos de este tipo que salgan a la luz sobre otros grandes personajes que marcaron algunos momentos de nuestra historia.

El propio autor, por su parte, ha agradecido a Prieto y a la Diputación el apoyo recibido para la publicación de su última obra, que no ha dudado en tildar de “singular” por permitir que salga a la luz por primera vez la transcripción de este manuscrito de Porreño de 1624, junto al estudio crítico que ha realizado sobre él en un total de 108 páginas.

Un manuscrito, según ha explicado, concebido como argumentario para la declaración de Alfonso VIII como Santo, de ahí que concluya todos los capítulos con un corolario, en el que

se dice que “de lo expuesto en este capítulo, se deduce que el Santo Rey tenía las siguientes virtudes¿”. De ahí que en este manuscrito, según detalla, se llegue a utilizar en 370 ocasiones las palabras Santo Rey.

En el estudio crítico de este manuscrito, por otro lado, Salas realiza un profundo análisis tanto de las bases documentales utilizadas por Baltasar Porreño para fundamentar esta declaración como santo de Alfonso VIII, que, por cierto, finalmente no fructificó, como de aquellas cuestiones que no aborda.

En definitiva, una obra muy interesante y de obligada lectura si se quiere bucear sobre la historia de nuestra provincia y de un personaje tan relevante como el sacerdote Baltasar Porreño.