La Casa de Castilla-La Mancha en Alzira (Valencia), ha otorgado su insignia al Gobierno regional como reconocimiento a la labor que realiza a favor de las comunidades originarias que viven fuera de la Comunidad Autónoma.

Fue el director general de la Presidencia, , quien recibió esta insignia que quiere resaltar el apoyo y la colaboración existente entre los castellano-manchegos que viven en esta ciudad y el Gobierno autonómico.

Durante el acto, que tuvo lugar en el marco de la XIII edición de la Semana Cultural que organiza la Casa de Castilla-La Mancha en Alzira, el presidente de la Casa, José María Fernández Sánchez, natural de Villahermosa (Ciudad Real), destacó el buen entendimiento y la cercanía existente entre la asociación y el Ejecutivo castellano-manchego.

Maza, por su parte, dio las gracias, en nombre de todo el Gobierno de Castilla- La Mancha y de su presidente Barreda por esta distinción que, dijo, supone un gran estímulo para seguir trabajando por todos los castellano-manchegos, vivan fuera o dentro del nuestro territorio.

Maza también les transmitió los mejores deseos del presidente Barreda y su apoyo incondicional pues ha sido gracias al esfuerzo conjunto de todos lo que ha hecho posible el gran cambio experimentado por Castilla-La Mancha en los últimos años.

Como ejemplo de este progreso mencionó la inauguración, por parte del presidente Barreda y el ministro de Fomento, José Blanco, de tres nuevos tramos de la Autovía A-43 el pasado viernes.

Al acto asistieron la alcaldesa del municipio así como numerosos presidentes de las Casas Regionales de Castilla-La Mancha en la Comunidad Valenciana, encabezados por el presidente de la Federación, Jesús Martínez.

La Casa de Alzira se fundó en 1994 y actualmente cuenta con 200 socios. En esta ciudad viven alrededor de 2.000 castellano-manchegos, la mayoría de ellos emigrados entre los años 1950 y 1960.