En el siglo XVIII la maestría de los artesanos hizo que Toledo fuera conocido por su espadería y otro tanto sucedió con la en Albacete: la calidad y la singularidad de la forja y el temple del acero de las hojas de espadas, navajas y cuchillos permiten un aproximación de los artesanos espaderos y cuchilleros y constituyen, al tiempo, un elemento diferenciador de las artesanías de estas dos localidades: Albacete y Toledo.

La exposición que acoge el Museo de la Cuchillería es un reconocimiento a las raíces históricas de una actividad que aúna productividad y cultura y que goza, en la actualidad, de muy buena salud en Castilla-La Mancha.

Espadas, dagas, navajas, cuchillos y puñales

La exposición que permanecerá abierta hasta el 31 de julio, se compone de 29 piezas cedidas por el Museo del Ejército de Madrid, 49 piezas pertenecientes a los fondos del Museo de la Cuchillería o cedidas por diferentes coleccionistas. Entre las piezas expuestas se encuentran espadas, dagas, navajas, cuchillos y puñales complementarios con un audiovisual sobre la historia de la fábrica.

Según el consejero delegado del Museo de la Cuchillería de Albacete, Amós Núñez, esta exposición es muestra de la unión existente entre el gremio espadero y cuchillero y símbolo de cohesión de ambos sectores ante la “conflictiva” situación que atraviesan ambas ramas del forjado del acero.