La consejera de Cultura, , y el presidente de la , Carlos Falcó, han firmado este lunes en Toledo el convenio para la organización de la II edición de los premios ‘Quijote y Dulcinea’.

“Si Don Quijote y Sancho Panza vivieran en este momento actual, gran parte de sus aventuras no serían en las ventas, sino en los restaurantes de Castilla-La Mancha”, ha afirmado Soledad Herrero, en referencia a este sector que “está contribuyendo a que Castilla-La Mancha sea más competitiva y más moderna”.

Tal y como ha señalado la consejera durante la firma del convenio, que ha tenido lugar en el Museo de Santa Cruz de Toledo, “la gastronomía es cultura y todos los que os dedicáis a ello sois verdaderos artistas”, al tiempo que ha reconocido que “el talento” de los cocineros está puesto “al servicio del placer y del bienestar de los ciudadanos”.

El premio ‘Quijote’ tiene carácter internacional y pretende reconocer las técnicas de trabajo y las propuestas de los cocineros más importantes del mundo. Tal y como se ha dado a conocer durante la firma del convenio, en esta edición los galardonados han sido el francés Joel Robuchon y el español Ferrán Adriá, considerados por la crítica como ‘El gran cocinero del siglo XX’ y el ‘Chef del siglo XXI’, respectivamente.

El premio ‘Dulcinea’ está destinado a los profesionales más destacados del año en el ámbito de la Castilla-La Mancha, y en esta edición ha recaído en el cocinero conquense Manuel de la Osa, que regenta el restaurante ‘Las Rejas’ en las Pedroñeras (Cuenca).

Por su parte, Carlos Falcó ha agradecido el apoyo de la Consejería de Cultura, reconociendo que estos premios son “una oportunidad extraordinaria” para poner en valor el sector gastronómico, al tiempo que ha señalado que su entrega tendrá lugar en Cuenca a lo largo del próximo otoño. Así mismo, en el acto también les ha acompañado el restaurador Adolfo Muñoz, quien ha destacado el papel que cumple la imaginación dentro de la cocina, señalado que “hay que ser ingenioso, como lo era Don Quijote”.

Estos galardones, creados el pasado año con el apoyo de la Sociedad Don Quijote de Conmemoraciones Culturales, nacieron con el objetivo de poner en valor la cocina como un elemento más en el desarrollo de las sociedades, a la vez que intentan destacar la riqueza de los productos agroalimentarios de la región como el vino o el aceite.

En la anterior edición, que sirvió de homenaje al papel de la mujer en la cocina, las premiadas con el premio ‘Quijote’ fueron las únicas cuatro cocineras del mundo que han conseguido tres estrellas de la guía Michelín: Carme Ruscalleda (restaurante Sant Pau de Barcelona), Nadia Santini (restaurante Dal Pescatore, Mantua –Italia), Luisa Marelli Vallazza (restaurante Al Sorriso, Piamonte – Italia) y Annie Féolde (Enoteca Pinchiorre, Florencia – Italia).

El premio ‘Dulcinea’ recayó en las cocineras de dos de los establecimientos más conocidos de Castilla-La Mancha: Josefa Ruano, Encarni Tornero y Mª José Moreno del Mesón Pincelín, de Almansa (Albacete); y Mari, Loli y Amparo Montes del restaurante Montes, de Villacañas (Toledo).