El director general de Patrimonio Cultural, Luis Martínez, ha asistido esta tarde en la Real Fundación de Toledo a la clausura de la exposición ‘Geografías del Islam: Obras de Arte Islámico del Museo Aga Khan’, que ha contado con una numerosa asistencia de público.

Con motivo de la clausura, el director general ha destacado la estrecha colaboración que la Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía mantiene con la Real Fundación de Toledo, al tiempo que ha valorado su implicación en el fomento de la cultura y la conservación y difusión del patrimonio.

Así mismo, Luis Martínez ha destacado el diálogo entre culturas que se establece a través de este tipo de exposiciones, en las que se fomenta el entendimiento entre los pueblos.

Durante el acto de clausura celebrado esta tarde, ha tenido lugar la conferencia titulada ‘La ciencia en Al-Andalus: Los astrolabios y Toledo’, impartida por el profesor Julio Samsó, catedrático de la Universidad de Barcelona.

El acto también ha contado con la presencia de la directora de la Real Fundación, Paloma Acuña, y el conservador de la colección de arte islámico, Benoit Junot.

Mil años de historia

Compuesta por piezas de los siglos VIII al XIX, la exposición ha ofrecido una buena muestra de los logros artísticos de las civilizaciones islámicas desde la Península Ibérica hasta China.

Antes de llegar a Toledo, esta exposición se ha exhibido en destacados museos de ciudades europeas como Parma, Londres, París y Lisboa. Posteriormente viajará a Berlín y al museo de Ermitage (San Petersburgo), terminando su periplo en el año 2011, donde se instalará como exposición permanente en el nuevo museo Aga Khan que se está construyendo en Toronto.

Entre las piezas que se han podido observar, los visitantes tienen la oportunidad de conocer el astrolabio del siglo XIV con inscripciones en latín, árabe y hebreo, y que posiblemente fue fabricado en Toledo.

También han podido contemplarse miniaturas de Yemen y Afganistán, manuscritos de Irán y Samarkanda, cerámicas de Siria y Egipto, Coranes de Túnez e Indonesia, y sedas de Turquía y Mongolia.

La Fundación Aga Khan existe para tratar de mejorar las condiciones de vida de la población musulmana sin distinción, tanto las comunidades chiitas como las sunitas. Su labor es importante porque tiene el mecenazgo del príncipe Aga Khan además de instituciones internacionales como el Banco Mundial o centros europeos de cooperación.