Albacete, pionera en sostenibilidad

Ramón Sotos, teniente de Alcalde y concejal de Sostenibilidad, Promoción Económica y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Albacete, acredita que la política medioambiental del Ayuntamiento apuesta por una evolución sostenible al aseverar que dentro de este ámbito “es la única capital de provincia de Castilla-La Mancha que ha aprobado ya, tras un previo diagnóstico social, económico y ambiental, un Plan de acción con 10 líneas estratégicas y más de cien actuaciones de cada uno de los apartados sociales, económicos y ambientales”. Este año 2006 es el primero en el que se están desarrollando esas acciones, “lo que no quiere decir que sean nuevas sino que se enmarcan en ese paraguas del Plan de acción para avanzar hacia la sostenibilidad”, apostilla, resaltando la importancia de los indicadores de los que se han dotado para medir y evaluar a lo largo de 2006, “que es fundamental porque si no se decaería en un plan estratégico más, como se ha hecho en muchas ciudades”, matiza.

Este Plan estratégico presenta varias novedades: por una parte, integra lo social, lo económico y lo ambiental; en segundo lugar, se basa en la participación; y además, tiene una evaluación continuada.

“Anualmente el Consejo de la Sostenibilidad, a través del Observatorio de la Sostenibilidad en convenio con la Universidad, nos evalúa de si avanzamos o no en los aspectos que tenemos recogidos en el Plan de acción para mejorar nuestra situación social, económica y ambiental”, manifiesta Ramón Sotos.

Dentro de este Plan de acción de medidas para avanzar hacia un desarrollo sostenible, el Ayuntamiento de Albacete tiene contempladas actuaciones destinadas a la gestión de los residuos: implantar la recogida selectiva, reducir, recuperar, reutilizar y reciclar los residuos de envases; valorizar la materia orgánica de los residuos urbanos, en particular mediante su compostaje; y eliminar de forma segura las fracciones no recuperables o valorizables de los mismos.

2.500 albaceteños han acudido ya al Ecoparque

Un Ecoparque es una infraestructura destinada al depósito selectivo, reutilización y reciclaje de diversos residuos urbanos, especialmente los peligrosos o de gran volumen. Los ciudadanos pueden llevar al Ecoparque todos los residuos de los que no tienen servicio cotidiano en su acera: madera, ropa, calzado, muebles, electrodomésticos, equipos informáticos, neumáticos, teléfonos móviles, entre otros. Sin olvidar los residuos peligrosos como los medicamentos caducados, productos químicos, baterías, tubos fluorescentes, etc., que de no ser tratados correctamente pueden contaminar el suelo y el agua.

El Ecoparque de Albacete, inaugurado el 6 febrero y situado en el paraje “La Dehesa”, tiene su acceso principal a través del camino del Cementerio. Para informar a la población de Albacete sobre la existencia del Ecoparque, el servicio que proporciona y las ventajas para el medio ambiente derivadas de su utilización se ha llevado a cabo una campaña divulgativa con trípticos y carteles, envío de información a los domicilios y anuncios en los medios de comunicación. Para facilitar el uso de este nuevo servicio a los ciudadanos, el horario de apertura del Ecoparque es muy amplio y permanecerá cerrado al público sólo los días 25 de diciembre y 1 de enero.

En el Ecoparque, “nos responsabilizamos gratuitamente de todo lo que depositan allí los ciudadanos”, divulga Ramón Sotos, haciendo un balance muy positivo de la colaboración ciudadana en el corto periodo de tiempo que lleva en funcionamiento: “Hemos atendido a 2.500 usuarios y hemos recogido 25.800 kilos de madera; de voluminosos, 8.460 kilos; de chatarra, 13.420 kilos; de escombro, 15.430 kilos; de plástico 2.670 kilos; de ropa 3.150 kilos; restos de poda, 3.080 kilos; y de papel, 3.500 kilos”, especifica.

Recogida selectiva

Ante la compleja diversidad de los residuos urbanos, se ha impuesto la recogida selectiva que consiste en separar los residuos según su clase depositándolos en contenedores que, según establece el Plan Nacional de Residuos Urbanos, deben seguir un código unificado de colores: el verde, para el vidrio; el color azul, para el papel y el cartón; el amarillo, para los envases; y el gris o el marrón, para los residuos orgánicos y resto.

Esta gestión consiste en un proceso que tiene su inicio en los hogares y servicios donde se generan los residuos con la selección y el depósito de los mismos en su contenedor correspondiente, pasando después por tres etapas: recogida, transporte y tratamiento.

En España las corporaciones locales son las competentes en la gestión de los residuos. La ley asigna a los municipios la obligación de realizar la recogida, trasporte y, al menos, su eliminación.

Concretamente en Albacete, en el año 2000 se puso en marcha el Plan Regional de Residuos que introdujo la recogida de los residuos con contenedores mediante áreas de aportación o puntos donde se encuentran los contenedores de cada tipo de recogida selectiva –cartón, vidrio y envases-.

“Actualmente, hay casi 400 áreas de aportación en la ciudad y en todas las pedanías, donde hay un contenedor de cada tipo, a parte de un contenedor de materia orgánica y resto por cada 400 habitantes”, precisa Ramón Sotos.

Además, por reivindicación del Foro de la Participación y las Asociaciones de Vecinos, “está en proyecto la implantación de contenedores de pedal con carga lateral en todos los barrios en los que todavía no los tienen. Para atender a esta reivindicación no sólo hará falta comprar los nuevos contenedores sino también vehículos adecuados para la carga lateral. Este proyecto, de un millón y medio de euros, cuenta con la ayuda de Fondos Europeos y, por la envergadura de la cantidad a licitar, está en el Boletín Oficial de las Comunidades Europeas”, aclara el Concejal.

Estaciones de transferencia y plantas de tratamiento

Los residuos, depositados por los ciudadanos en los lugares asignados, son recogidos y llevados hacia las estaciones de transferencia, instalaciones en las cuales se descargan y almacenan temporalmente. Una vez allí, se compactan para proceder a transportarlos en vehículos de mayor capacidad a la planta de tratamiento. Cuando ésta se encuentra próxima a los núcleos habitados, son los propios vehículos de recogida los que realizan el transporte a la planta.

En la provincia de Albacete hay varias estaciones de transferencia, “a las que los diversos ayuntamientos llevan los residuos, mientras que los de la capital se llevan directamente a la planta de reciclaje” especifica el teniente de Alcalde del Ayuntamiento, explicando a continuación que en las estaciones de transferencia otros vehículos transportan los residuos –sólo envases y materia orgánica y resto- a una de las dos plantas de reciclaje existentes en la provincia, en Hellín y en Albacete, en la que también se depositan una parte de los residuos de Cuenca.

Las plantas de tratamiento están dotadas de máquinas que separan la materia orgánica del resto.

Además, “como lamentablemente aún algunos ciudadanos depositan en la bolsa de materia orgánica y resto materiales reciclables, estas máquinas también seleccionan los materiales reciclables para que se los lleve la empresa correspondiente”, indica el Concejal.

Tratamiento de residuos

Una vez separados los residuos, hay que realizar su tratamiento que, según la naturaleza y estado de los residuos, así como el modelo de gestión implantado, puede ser: reciclado, valoración energética o vertido controlado. Por ejemplo, la materia orgánica va a su área de compostaje, una gran superficie, donde se trata, se voltea y se convierte en compost, “tanto los restos no aprovechables del compost como los restos no aprovechables, antes separados, van al vertedero anexo que está dotado de todas las garantías sanitarias”, subraya Sotos, recordando que el Ayuntamiento, atendiendo a una reivindicación de diversos grupos ecologistas, “con buen criterio, ha puesto en marcha un proyecto de experimentación en Barrax que consiste en ubicar otro contenedor de resto en la acera, quedando así separada la materia orgánica del resto desde los hogares, lo que permite aprovecharla mejor y sacar el compost de más calidad”, garantiza.

Cada tipo de residuo tiene su sistema integrado de gestión o sus agentes autorizados que se responsabilizan del correcto tratamiento de los mismos.

El vidrio se lleva a la planta de Caudete y allí mismo se aprovecha otra vez para crear envases. “El gestor autorizado de papel cartón, García Galvis, lo clasifica aquí, en Albacete, y lo lleva a otras empresas trasformadoras que aprovechan el papel cartón como materia prima para volver a crear papel cartón, con lo que se ahorra en pasta de papel creada fundamentalmente de los árboles”, señala Ramón Sotos.

Los medicamentos, igual que el vidrio y los envases, tienen un sistema integrado de gestión, SIGRE, con su punto para depositar en las farmacias. El concejal de Medio Ambiente quiere recordar a todos los ciudadanos que “todas las farmacias están integradas en este sistema, por lo que no deben poner en la bolsa de la basura los medicamentos que ya no vayan a utilizar porque en cualquier farmacia los pueden depositar”.

En cuanto a las pilas, continúa el Concejal, “tenemos un contrato con la empresa “R-QUE-R”, que las traslada a Valencia, Bilbao, etc., donde hay plantas autorizadas de gestión en las que separan los componentes aprovechables -plata, mercurio…- y lo que no es utilizable se pone en depósitos de seguridad para evitar contagios y contaminaciones del suelo”.

Los aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos

El 25 de febrero de 2005, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos con el que se pretende mejorar el comportamiento ambiental de todos los agentes –productores, distribuidores y usuarios- que intervienen en el ciclo de la vida de estos aparatos.

Este Real Decreto establece medidas de prevención desde la fase de diseño y fabricación de los aparatos eléctricos o electrónicos para limitar la inclusión en ellos de sustancias peligrosas, exigibles a los aparatos puestos en el mercado a partir del 1 de julio de 2006; así como la obligación del productor de hacerse responsable de la gestión de estos aparatos, bien directamente o mediante gestores autorizados, es decir, que es el agente que inició la cadena, el productor, el que debe hacerse cargo de los costes de la gestión, incluida la recogida desde las instalaciones de almacenamiento temporal establecidas por los entes locales o desde los distribuidores, de los residuos que se generen tras el uso de los aparatos electrónicos puestos en el mercado a partir del 13 de agosto de 2005.

Lo más importante para que el Decreto comience a dar sus frutos es la difusión de la información sobre la necesidad de la entrega y reciclaje de este tipo de residuos en la que los ciudadanos deben contribuir mediante su devolución al comercio donde lo adquirió o donde vaya a comprar otro, a parte de la posibilidad, igual que en el caso de los muebles y enseres, de llamar al servicio que tiene el Ayuntamiento de Albacete para que pasen a recogerlos o “llevarlos al Ecoparque donde se aprovecha lo que se puede y lo que no se lleva al vertedero o a ‘R-QUE-R’ que tiene un taller de reparación de los voluminosos”, indica el Concejal.

En proyecto, una red que facilitará el depósito del aceite vegetal

Los aceites usados tienen dos circuitos. Los aceites minerales de los coches y talleres tiene su propio circuito porque es un residuo tóxico y peligroso y los productores tiene que tener sus gestores; sin embargo, en el Ecoparque “recogemos a particulares aceites minerales en cantidades limitadas, igual que ocurre con los neumáticos”, advierte Ramón Sotos.

En cuanto a los aceites vegetales, hay de dos tipos: los industriales, con servicio propio a través de una empresa gestora; y los particulares que deben ser llevados a unos bidones grandes que hay en el Ecoparque.

Los ciudadanos, a través de las Asociaciones de Vecinos y el Foro de la Participación, “vienen demandando más facilidades para deshacerse del aceite vegetal, por lo que tenemos previsto abordar esta demanda, cuando haya disponibilidad buena por parte de todos, creando una red de locales públicos en la ciudad donde el ciudadano va a tener cerca recipientes que posteriormente una empresa concesionaria retirará”, adelanta el Concejal, manifestando que, “ante el problema de la contaminación de la depuradora por estos aceites, que a menudo son arrojados por el fregadero o el inodoro (sin olvidar a una minoría tradicional que lo sigue utilizando para crear jabón, de primera clase por cierto), en el futuro existirán dos alternativas para los desechos de aceite: una, el Ecoparque, ya en marcha y donde los ciudadanos pueden llevar el aceite cuando acumulen una cantidad significativa; y otra, en estudio, que consistirá en crear una red en la ciudad, sin experiencia piloto, evitando poner más contenedores en las calles, que sería excesivo”, considera el teniente de Alcalde del Ayuntamiento.

Prevenir los residuos

En cuanto a los resultados de la recogida, “los datos mensuales de 2005 demuestran una disminución en la cantidad de recogida de materia orgánica y resto conforme ha ido aumentando el ámbito de recogida selectiva, que está en evolución, con 3.653.983 kilos anuales de papel cartón, que van a aumentar en el 2006 porque hemos incluido la recogida a grandes centros generadores, es decir, a los comercios, puesto en marcha completamente desde septiembre de 2005 aunque se empezó en enero con una incorporación progresiva; ahora, en los tres últimos meses del año 2005 y los primeros meses de este año, la media mensual oscila entre 145.000 y 150.000 kilos. En vidrio hemos recogido 1.224.850 kilos; en envases, 1.263.055 kilos; en pilas, residuo peligroso, 9.227,40 kilos; y en enseres voluminosos mediante el servicio de recogida a domicilio, al margen del Ecoparque, 387.690 kilos”, manifiesta Ramón Sotos.

En el año 2005, “exceptuando la materia orgánica y resto que suman 68.255.380 kilos, la recogida selectiva alcanza en total 9.245.588 kilos”, informa el Concejal, lamentando que lo que se aprovecha a través del reciclaje “no es todo lo que desearíamos, especialmente en el caso de la materia orgánica y los envases, cuyo porcentaje es más pequeño que el del papel cartón y vidrios”, matiza.

Por esto, una componente prioritaria en la política ambiental es evitar o minimizar al máximo los residuos dando una correcta gestión a los que son inevitables. La prevención en la generación de residuos debe constituir una prioridad absoluta, tanto en su acepción cuantitativa (generar menor cantidad) como cualitativa (generar residuos menos tóxicos o más reciclables). Por ello, el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Albacete no duda en afirmar que el futuro está en “la reducción y la reutilización, sin olvidar el reciclaje”.

En cuanto a la reutilización, continúa, se está pensando en “cambiar la legislación de los envases penalizando los que sean de un solo consumo, usar y tirar, y favorecer los que sean reutilizables y puedan volver otra vez a la cadena sin romper. Ese es el futuro porque reciclar es el recurso que queda cuando ya se ha fracasado en la reducción y en la reutilización; de hecho, antiguamente todo se aprovechaba, no había desperdicios prácticamente. Hay que recuperar esta antigua costumbre, ya que si nosotros nos lo podemos permitir, porque económicamente podemos pagarlo, la naturaleza no puede”, concluye Ramón Sotos, teniente de Alcalde y concejal de Sostenibilidad, Promoción Económica y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Albacete.

La recogida selectiva empieza por la colaboración ciudadana

Evidentemente, el sistema de recogida selectiva demanda un elevado grado de concienciación y colaboración ciudadana para funcionar satisfactoriamente. En opinión de Ramón Sotos, hay algunos comportamientos que no son lo más cívicos posibles, no sólo porque depositan la basura fuera de su horario, sino también porque no la separan en su domicilio, lo que perjudica mucho el tratamiento.

Sin embargo reconoce que, en la medida en que se han puesto infraestructuras a disposición de los ciudadanos, “éstos han respondido, inclusive desbordándonos: ahora mismo uno de los mayores problemas que tenemos en la ciudad son los desbordamientos de los contenedores de papel cartón y envases, sobre todo los fines de semana, lo que estamos intentando solventar mediante el refuerzo”, comunica, matizando que “no se puede decir que no haya respuesta ciudadana, sino que se puede mejorar siempre y por eso hacemos campañas informativas para recordarlo”.

En este sentido, resultan fundamentales las iniciativas en el campo escolar para inculcar que “cuidando lo público estamos trabajando para nosotros mismos, enseñando así a valorar lo de todos, que es lo nuestro”, reflexiona Ramón Sotos.