GEACAM, en defensa del medioambiente regional

En junio de 2006 quedó formalmente constituida la empresa pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (GEACAM), que está actuando ya en tres campos importantes de apoyo a la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural. Por un lado, en la supervisión de los proyectos de evaluación ambiental así como en importantes encargos en asistencias técnicas. También en la puesta en marcha de nuevos centros de interpretación en los espacios naturales protegidos de la Región, para lo cual se ha firmado un convenio, para los años 2007 a 2009, por valor de 21 millones de euros, con el fin de sacar una mayor rentabilidad social y económica de los mismos, y en programas de educación ambiental. En tercer lugar, coordinará la campaña de prevención y extinción de incendios en 2007, 2008 y 2009.

En opinión del Consejero, la empresa, en tan sólo un año, “ha cubierto con creces el objetivo que nos habíamos marcado en este ejercicio, no sólo con su puesta en funcionamiento sino también en la adjudicación de la totalidad de los 120 proyectos encargados por el Gobierno regional por importe de 80 millones de euros”, señala, precisando que para poder adjudicar todas estas actuaciones se han tenido que analizar más de 400 ofertas que han presentado distintas empresas de todo el país, lo que pone de manifiesto el volumen de trabajo con que ha funcionado desde su inicio”, subraya, para añadir que cerca del 76% del presupuesto será ejecutado por empresas relacionadas con la Región, “respondiendo así a otro objetivo que nos marcamos de poder dinamizar nuestro sector empresarial a través de proyectos ambientales y forestales”, significa.

En estos momentos, la empresa cuenta con cerca de 150 trabajadores en toda la Comunidad Autónoma y en breve se completará con la apertura de oficinas territoriales en las capitales de las provincias. Asimismo, se trabaja en la futura sede, que estará ubicada en Cuenca y que contará con un edificio bioclimático, donde además se situará la Delegación Provincial de Medio Ambiente y Desarrollo Rural de esta provincia.

Importancia de la educación medioambiental

Castilla-La Mancha cuenta con una red de equipamientos ambientales en toda la Comunidad Autónoma, integrada por aulas de la naturaleza, centros provinciales, centros de interpretación y centros de actividades específicas, desde donde se quiere acercar a la población de toda Castilla-La Mancha el valioso patrimonio natural que tenemos, algo que es fundamental para contribuir al respeto y el mantenimiento de nuestro entorno.

Estos centros de educación ambiental realizan una importante labor de concienciación y sensibilización a lo largo de todo el año dirigida a grupos de escolares, pero también asociaciones y colectivos, ofertando todo tipo de actividades formativas y visitas a centros de interés y espacios naturales protegidos. La labor que se lleva a cabo en estos centros forma parte del Plan Regional de Educación Ambiental, un proyecto imprescindible que desarrolla el Gobierno regional desde el año 2003 con un ambicioso reto que es el de formar y educar a la ciudadanía en valores de respeto al medio ambiente y que cada año va consiguiendo mejores resultados.

Guijarro señala que para el Gobierno regional es fundamental una educación ambiental dirigida “tanto a los jóvenes como a los adultos, sectores económicos y productivos y, por supuesto, incluyendo a los medios de comunicación, con el objetivo de contribuir entre todos a conservar los recursos naturales que tenemos y que, como sabemos, no son inagotables”, advierte.

En palabras del Consejero, “actualmente la preocupación mundial por el medio ambiente y lo que conocemos como cambio climático se ha convertido en uno de los asuntos prioritarios de todos los gobiernos y también del nuestro. Por eso estamos poniendo todo nuestro empeño en educar para conservar nuestro maravilloso legado natural, porque es una obligación con nosotros mismos mantener esa naturaleza privilegiada que nos rodea, pero también es un compromiso con las generaciones venideras y la mejor forma de hacerlo es realizando un proceso continuo y permanente de educación, divulgación y sensibilización hacia el medioambiente desde todas las perspectivas económicas y sociales, provocando una implicación de toda la sociedad en una responsabilidad que considero que es global”, subraya.

La formación es fundamental en los trabajadores que participan en la extinción de incendios

En la campaña de incendios se trabaja durante todo el año, siendo la época de alto riesgo, del 1 de junio al 30 de septiembre, cuando están todos los medios materiales y humanos en pleno funcionamiento. Durante la llamada campaña complementaria, de 4 meses de duración, el personal adscrito al dispositivo de extinción se dedica a la realización de trabajos de prevención en el monte, que consisten en limpieza del monte, podas, clareos, claras y desbroces, que permiten el control del combustible existente y evitan la propagación del incendio en caso de que se produzca.

Desde hace varios años, se viene desarrollando un programa de formación continua de todos los trabajadores que participan en las campañas de extinción. Además, en el año 2006, se implantó como experiencia piloto el certificado de profesionalidad como trabajador forestal, a través de diferentes cursos de formación.

Por otro lado, en los últimos meses se ha efectuado una evaluación individualizada de las necesidades de formación de cada uno de los trabajadores que forman parte del dispositivo hasta un total de 2.275 personas, con lo que “tenemos una radiografía de las necesidades de formación de cada una de las personas que forman parte del dispositivo de prevención y extinción de incendios, sabemos cuáles son sus déficit y, a partir de ahora, en colaboración con el SEPECAM completaremos su formación”, asegura el Consejero, para afirmar que el objetivo es seguir dando pasos para profesionalizar el sector.

Investigación medioambiental

En marzo de este año 2007 se presentó la Fundación General de Medio Ambiente, que desarrollará sus actividades en el ámbito de Castilla-La Mancha, pero también podrá extender su actividad al resto del territorio nacional.

Este proyecto responde al compromiso adquirido por el presidente de la Región, José María Barreda, en las Cortes de Castilla-La Mancha y que llevó a las Consejerías de Medio Ambiente y Desarrollo Rural y a la de Educación y Ciencia a trabajar intensamente para su constitución.

Para el funcionamiento de la Fundación se ha constituido un Patronato como órgano de gobierno, representación y administración que estará compuesto por el presidente de la Empresa Pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (GEACAM), el director general competente en materia de investigación de medio ambiente, dos patronos de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural y dos más de la Consejería de Educación y Ciencia.

Según indica Martínez Guijarro, la Fundación tiene por objeto fomentar la investigación, la formación, innovación y el desarrollo de acciones de fomento en materia medioambiental, así como la educación ambiental, guiándose en todo momento por criterios de desarrollo sostenible en sus actuaciones. Así, gestionará los centros de educación ambiental, la concesión de ayudas a la investigación o la subvención a instituciones y organizaciones sin ánimo de lucro.

Además, será la encargada de impulsar la creación y gestión de centros de investigación de alto nivel científico y tecnológico, como el Centro de Investigación del Fuego, en cuyo diseño científico ya están trabajando las dos Consejerías que forman parte de la Fundación, Medio Ambiente y Desarrollo Rural y Educación y Ciencia, y además cuenta con el compromiso del Ministerio de Educación y Ciencia para iniciar esta actuación a través de fondos de investigación nacionales y de la participación activa de los recursos propios del Ministerio y de la JCCM.

Por otra parte, el Centro se pondrá en marcha en colaboración con la Universidad regional, de hecho su responsable será el catedrático y experto en cambio climático, José Manuel Moreno. Se tratará de un Centro para avanzar tanto en materia de investigación y detección, como en las consecuencias que pueden tener los incendios en relación con el cambio climático y la incorporación de nuevas tecnologías a los procesos de tomas de decisión en la gestión de los incendios forestales.

Mejoras en la campaña contra incendios 2007

Una de las principales novedades del Plan de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha para 2007 es que GEACAM es la encargada de gestionar el dispositivo de la campaña de este año mediante un acuerdo de colaboración que recoge la ejecución de las actuaciones referidas a proyectos, obras, asistencias técnicas, servicios, suministros, planes y programas necesarios para el desarrollo de las campañas para los próximos tres años, 2007, 2008 y 2009.

Este año se han realizado mejoras en las infraestructuras de la Comunidad Autónoma con la construcción de 5 nuevas bases de retén, 5 bases de helicópteros y 10 bases de retenes terrestres. Asimismo, se han acondicionado 54 bases de retenes y torretas y se han efectuado diversas mejoras en las pistas para medios aéreos.

Los medios materiales que incluye la campaña de este año son 10 aviones de carga en tierra, un avión de coordinación, 14 helicópteros, 21 equipos de maquinaria pesada, 86 vehículos autobomba, 74 patrullas de vigilancia móvil, 144 puestos de vigilancia fija y 107 retenes. Además, se ha incorporado un nuevo helicóptero al dispositivo para tareas de vigilancia y de apoyo logístico a la extinción.

Otra de las novedades de la campaña de 2007 es la incorporación, en todos los medios, del visor y el localizador GPS; y en los cinco centros de operaciones provinciales existirán pantallas donde poder efectuar el seguimiento de todos y cada uno de los medios que estén participando en las tareas.

El número de personas que participan en esta campaña es de 3.092 trabajadores, de los cuales 2.432 son retenes y 660 funcionarios de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, a los que hay que añadir otros 171 efectivos que dependerán del Ministerio de Medio Ambiente pero que estarán también integrados en el dispositivo regional. Además, se ha ampliado la composición de las patrullas móviles de vigilancia que hasta 2006 habían estado integradas por un conductor y un agente medioambiental, incorporándose este año también un ayudante.

Importante reducción de incendios en 2006

El Consejero no duda en calificar de satisfactoria la campaña de prevención y extinción de incendios forestales de 2006, puesto que “la cifra total de incendios fue de 707, un 37% menor que en 2005, muy por debajo de la media de los últimos 10 años”, precisa, destacando que la mayor parte de los incendios pudieron ser extinguidos en su fase de conato (superficie quemada inferior a 1 ha), “lo que pone de manifiesto la capacidad de reacción del dispositivo contra incendios en nuestra Región”, destaca. Además, continúa, de los 706 incendios, el 71,25% fueron controlados y extinguidos en la fase de conato (menos de 1 ha); el 90% fueron extinguidos cuando su tamaño era inferior a 5 ha; y tan sólo el 0,42% cuando ya se habían superado las 100 ha de superficie quemada

En opinión del Consejero, la profesionalidad y buen funcionamiento del dispositivo de lucha contra incendios forestales de CLM, junto a la prohibición de hacer fuego en espacios abiertos y a una mayor concienciación ciudadana, fue determinante en la reducción de los incendios ocurridos el año pasado en la Región. En cuanto a la superficie total de vegetación forestal, las ha quemadas fueron un total de 4.617,85, de las cuales 1.298,65 fueron de monte arbolado, 2.165,36 de matorral y 1.153,84 ha de vegetación herbácea o pastizal.

Por provincias, Albacete fue la que menor numero de incendios tuvo, 77 en total; además, fue la que menor superficie forestal afectada tuvo, con 79 ha, mientras que Toledo fue la provincia con más incendios, 189, y con mayor superficie afectada, 2.437,44 ha.

En cuanto a las causas fundamentales de los incendios forestales, en primer lugar se sitúan las negligencias, con 312 incendios, lo que representa el 44,20 % del total. Esta sigue siendo la causa con mayor peso en el conjunto de la siniestralidad, si bien ha experimentado una disminución relativa sobre las cifras del año 2005, disminución que hay que imputarla, en gran medida, al hecho de que gran parte de la ciudadanía se ha concienciado del peligro que supone un incendio forestal. El rayo, con 187 incendios, el 26,50 % de la siniestralidad, y los incendios intencionados, con 176, es decir uno de cada cuatro, son las siguientes causas más frecuentes de origen de los incendios forestales en la Región.

La educación ambiental forma parte fundamental en la prevención de incendios forestales

Teniendo en cuenta que durante 2006, aproximadamente en el 75% de los casos, la causa que provocó los incendios tuvo una componente humana, desde el Gobierno de Castilla-La Mancha se considera la educación ambiental como parte fundamental en la prevención de incendios forestales. Por ello, la Consejería de Medio Ambiente sigue incidiendo sobre la población con campañas publicitarias como la de “Abre los Ojos” o con cartas informativas a agricultores y ganaderos de la Región, así como a establecimientos hosteleros y gasolineras, con consejos para evitar los incendios forestales.

Aunque es evidente que el conjunto de la ciudadanía se ha concienciado enormemente durante los últimos años de la problemática que suponen los incendios forestales y de las negativas consecuencias que de ello se derivan y poco a poco se van modificando hábitos y conductas peligrosas en el medio natural, el Consejero apela a la responsabilidad de los ciudadanos para que hagan un uso responsable del medio natural, rogándoles que estén vigilantes ante cualquier riesgo para avisar en caso de peligro. Respecto a la situación de riesgo que existe en la Región este verano, Martínez Guijarro cree que, debido a las lluvias que hemos tenido, habrá una mayor propensión a tener incendios forestales, aunque es posible que afecten en menor medida a la vegetación arbórea si estos fuegos no llegan a alcanzar intensidad calorífica suficiente.