El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró este martes que su Ejecutivo ha actuado y actúa con “contundencia” ante la crisis y advirtió de que se ha entrado en una “segunda fase” del “combate” contra esta situación “de emergencia” que, aunque más compleja, también es “más esperanzadora”.

Durante la reunión en el Congreso con el Grupo Parlamentario Socialista, el líder del PSOE trasladó a los diputados de su partido su impresión de que “todo lo que se hizo” a lo largo de la legislatura anterior y los primeros meses de la actual ha sido “decisivo” para abordar ahora un “cambio de ritmo”, al tiempo que se ha evitado la “conflictividad social” como uno de los “efectos destructivos” del aumento del paro.

“La crisis continua, pero eso no significa que nuestros esfuerzos sean inútiles”, defendió Zapatero, quien aseguró que los ciudadanos tienen garantizados los “umbrales” de bienestar y derechos sociales, que se seguirán ampliando pese a una situación “grave y severa”.

El presidente del Gobierno defendió que en esa nueva fase ya no es suficiente “parar el golpe”, sino que es necesario aplicar las medidas para lograr los objetivos acordados por el G-20, es decir, la restauración del crecimiento y del empleo, fortalecer la regulación del sistema financiero, promover la inversión evitando el proteccionismo, y garantizar una recuperación socialmente justa y ambientalmente sostenible.

Por ello, aseguró que en los próximos meses la acción de todo el Gobierno, no sólo de las áreas económicas, estará supeditada al gran objetivo de la recuperación económica, sacando el máximo provecho de las medidas tomadas y “estando dispuestos a tomar más si es que fuera necesario”.

Se dará prioridad a la recuperación del crédito y la financiación de empresas y familias, para lo que se demandará la colaboración de las entidades, y se dará preferencia a iniciativas públicas y privadas capaces de generar empleo a corto plazo.

Se trata, sentenció, de preparar al país para “el escenario económico posterior a la crisis, que será completamente distinto al que hemos conocido hasta ahora”.

Después del semestre de Presidencia española de la Unión Europea, el primero de 2010, será el momento de evaluar los resultados de la acción concertada en el mundo y en España, y el

presidente aseguró que en su ánimo “sigue predominando la esperanza ante el futuro y la confianza en España”.

A los objetivos de esa segunda fase de lucha contra la crisis obedecen los cambios en el Gobierno, en los que no quiso profundizar más por respeto institucional al Parlamento, ante el que comparecerá para explicarlos.

Criticó en este punto al PP por buscar las críticas al Gobierno hasta “en lo más absurdo”, como la incorporación del presidente y del vicesecretario general del PSOE, algo que juzgó

“natural”. Lo extraño sería que hubiera ministros militantes del PP, ironizó, “algo que no va a pasar, creo que por mucho tiempo”.

Además de la lucha contra la crisis económica, el presidente trazó otros objetivos del nuevo Gobierno, como la consolidación de la posición de España en el mundo, y parafraseó a Barack

Obama al asegurar que la Presidencia de la UE será una ocasión para demostrar “la extraordinaria influencia” que ya se ha logrado.

Las consecuencias de ello serán “incalculables”, pero no en el sentido de “exageraciones sin fundamento” utilizado por Mariano Rajoy cuando se anunció la retirada de las tropas de Kosovo, aseguró el presidente, sino “en positivo”.

“Ante los ataques de los adversarios”, dijo Rodríguez Zapatero a los suyos, “nuestra mejor respuesta es explicar a los ciudadanos qué hacemos, cómo están las cosas, los principios que

nos inspiran, los valores que defendemos”, y la coherencia del proyecto.

Hay que decir “alto y claro”, proclamó, que tanto en situación de crecimiento como de grave crisis económica, “nuestros compromisos sociales y nuestra visión avanzada de la sociedad y solidaria de la economía está más vigente que nunca”

REFORMAS Y PROYECTOS

Entre las nuevas leyes que tiene previsto remitir próximamente el Ejecutivo al Parlamento o las reformas que van a impulsar Zapatero anunció una que comportará una “drástica reducción” de la publicidad en TVE. También la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación, la nueva legislación sobre el aborto y la Ley de Libertad Religiosa.

Otros proyectos a los que se ha comprometido son una reforma de la Ley de la Ciencia “como pieza fundamental en el tránsito hacia una economía más innovadora y competitiva” y para “consolidar los esfuerzos que está haciendo España en Investigación e Innovación.

En materia de vivienda, ha apuntado un nuevo plan de vivienda que el Gobierno pretende poner en marcha “con ambición”, según sus palabras.

También ha garantizado que el Gobierno promoverá “un gran acuerdo social por la educación” entendiéndola como la fuerza más potente frente a la crisis económica y con el propósito de combatir el fracaso escolar y elevar la universidad española “a una posición de vanguardia”.

Otras reformas aludidas por el presidente son la modernización de la Administración, con especial atención a la Justicia -con un nuevo Código Penal y nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal- o la culminación del traspaso de competencias a las autonomías.

ACUERDO DE FINANCIACIÓN

Zapatero también ha subrayado que uno de los “objetivos prioritarios” de su Ejecutivo es conseguir que haya un acuerdo sobre el nuevo modelo de financiación autonómica “en pocas semanas”.

Quiere Zapatero que el nuevo modelo pueda estar listo en “las próximas semanas”, hasta el punto de que ha precisado que desearía que fuera “en pocas semanas”. Ha argumentado, en este contexto, que existen las condiciones adecuadas para ello.

Además, en su intervención en el Congreso, el presidente ha abogado por fortalecer el Estado de las Autonomías y por una política de concertación territorial con las comunidades y los ayuntamientos “más activa, dinámica y comprometida”, que aborde no sólo la “urgente” financiación de las autonomías, sino, a medio plazo, también la financiación local.

PAIS VASCO

El jefe de Ejecutivo también se ha referido al coste parlamentario que puede tener para

el PSOE en el Congreso la investidura del socialista Patxi López como nuevo lehendakari, pero ha subrayado que los intereses generales están por encima de los partidistas.

Unos intereses generales que “son claros”, a juicio del presidente del Gobierno, y que consisten en la apuesta por una opción de cambio, de defensa de la Constitución y de compromiso “cerrado y activo” por el fin de la violencia y por la libertad en Euskadi.

“Con ello haremos un acto de coherencia con nuestro proyecto, con nuestros 30 años de servicio a la libertad y de sufrimiento por servir a la libertad y de coherencia con la convivencia democrática”, ha apuntado.

Ha admitido, a este respecto, que puede generar “más dificultades para llegar a acuerdos parlamentarios en el Congreso”, pero ha contrapuesto que, a cambio, se fortalece la convivencia entre los vascos y se camina hacia una Euskadi “plena de autogobierno y constructiva con España”.

“Todos somos conscientes” de que puede haber más “dificultades” para el PSOE en el Congreso, ha insistido, antes de argumentar que la apuesta por el cambio en Euskadi forma parte de su carácter y de su trayectoria, de “saber poner los intereses generales por encima de los intereses concretos del partido”.

Por eso, ha juzgado que si se complica la situación en las Cortes Generales para sacar la tarea parlamentaria, los diputados del PSOE tendrán que “hacerlo mejor”.

“A trabajar más, a intensificar el diálogo”, ha espoleado a sus compañeros, a quienes ha indicado que por encima de todo eso se encuentra “el futuro de la convivencia en Euskadi y el fin de la violencia y el dominio pleno de la libertad”.

Ha aprovechado este contexto para referirse también al comunicado de la banda terrorista ETA hecho público el pasado fin de semana, en el que amenazaba a los futuros miembros del nuevo Gobierno de López.

Tras tildar de “cobarde” ese comunicado, ha sido enérgico al asegurar: “No nos va faltar todo el coraje para combatir la amenaza vil y criminal de la banda terrorista y terminar con la violencia en Euskadi y en el conjunto de España”.