100 días de cortesía + la prórroga. , alcalde de Albacete, de entrada honestidad y ganas de trabajar con miras hacia el bienestar de la Ciudadanía.

Este martes, 25 de junio, el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca ha tenido el placer de presentar los I Premios Nacionales ‘José María Roncero’ a la ‘Defensa de los Derechos de los Consumidores’.

Aparte de un Jurado de lujo que, sin duda, va a ensalzar y dar brillo a unos premios poco usuales y que pretenden volver a poner en la mirilla de los políticos la importancia de velar y cuidar de los derechos de los consumidores, bastantes pisoteados en los últimos tiempos, hemos tenido la oportunidad de contar durante la presentación de estos premios, además de con Emilio Saez Cruz ( Albacete), político suficientemente conocido en la ciudad que ejerce en la actualidad de Vicealcalde de Albacete, con la figura del propio Alcalde, Vicente Casañ (Cs Albacete).

Vicente Casañ está recién llegado a la política activa tras el acuerdo alcanzado entre Cs Albacete y PSOE Albacete para regir el Ayuntamiento de la ciudad. Vicente Casañ, tras este acuerdo, será el Alcalde durante los dos primeros años de la legislatura y Emilio Saez Cruz lo hará durante los dos últimos.

Al margen de conceptos ideológicos de unos y otros partidos, y analizando solo (si se puede) el perfil personal humano y el talante del actual Alcalde de la ciudad, se observa, de entrada, que tiene muchas ganar de trabajar y, sobre todo, de hacerlo por la Ciudadanía de Albacete, dejando de un lado los parámetros que puedan albergar ideas partidistas y por tanto que puedan poner en riesgo el beneficio colectivo de los vecinos y vecinas albaceteñas.

Creo, sinceramente, tras lo poco visto y hablado con él, que su juventud, ausencia de mochilas y esas ganas de trabajar a las que aludía antes, pueden beneficiar y mucho una política marcada solo y exclusivamente para, como digo, el beneficio de Albacete.

Si este nuevo Alcalde es capaz de inhibirse de problemas e intereses partidistas (en relación al partido de Ciudadanos a quien representa), se sabe rodear de igual manera de gente, también ligera de equipaje, y pone toda la carne en el asador para beneficio de los intereses puros, sin más, de la ciudad, podría ser una sorpresa muy bien bienvenida para el colectivo albaceteño. Eso sí, debe afrontar este reto con personalidad, rigor y sin que le afecten los vientos políticos de turno que puedan venir desde o desde otras regiones españolas.

Por tanto, sugiero, que se le otorguen los 100 días de cortesía antes de exigirle responsabilidades y respuestas. Cierto margen de maniobra que le permita ir cogiéndole el punto al sillón de mando, previo a que lleguen los primeros balances y arrecien las críticas. Y, en cualquier caso, al margen de esos 100 días, casi obligados, se le otorgue el beneficio de la duda que muchos pueden tener al respecto del fruto que puede salir de una fusión política (PSOE + Ciudadanos) que, no nos engañemos, no ha sentado nada bien ni a los unos ni a los otros simpatizantes de ambos partidos. En todo caso es lo que tenemos.

100 días + la prórroga, pienso que es lo menos que debemos de otorgarle a este joven, recién llegado a la política y, por extensión, al propio acuerdo entre dos partidos políticos que, hasta, al menos el pasado 26 de mayo (fecha de las Elecciones Municipales), nadie, o muy pocos, pensaban que pudieran unirse para dirigir el Ayuntamiento de Albacete, y más con los resultados obtenidos por uno y otro partido.

100 días + la prórroga, para averiguar si, por encima de ideas de partido (o de partidos: Cs y PSOE), es posible gobernar una ciudad solo y para el beneficio de la propia ciudad.

Muchos se preguntarán ¿cuánta prórroga? pues no lo sé, pero seguro que el tiempo, y sobre todo los hechos, irán sacándonos de dudas. Tiempo habrá para, si llega el caso, poderle hacer las críticas que correspondan. Desde luego desde este Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca así lo haremos como siempre, sin tapujos.