Según el último informe (presentado el pasado mes de marzo) de la para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como FAO, organismo especializado de la que dirige las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre, a pesar de los esfuerzos frente al hambre a nivel internacional, cerca de 108 millones de personas que viven en 48 países con crisis alimentarias tenían un elevado riesgo de padecer o sufrían ya de inseguridad alimentaria aguda severa en 2016, con un drástico aumento en comparación con los 80 millones en 2015, según refleja el citado informe mundial sobre crisis alimentarias recientemente publicado en .

El documento, en cuya elaboración se han integrado diversas metodologías de medición, es fruto de una colaboración nueva y políticamente innovadora entre y USAID/FEWSNET (red de alerta contra la hambruna de EEUU), instituciones regionales de seguridad alimentaria y organismos de la ONU, entre ellos la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y UNICEF.

El fuerte incremento refleja los problemas de la población para producir y acceder a los alimentos debido a los conflictos, los precios a niveles récord en los mercados locales de los países afectados y a eventos meteorológicas extremos como la sequía y las lluvias irregulares causadas por El Niño.

Los conflictos civiles son el factor determinante en nueve de las 10 peores crisis humanitarias, lo que pone de relieve el estrecho vínculo existente entre paz y seguridad alimentaria, según el Informe mundial sobre crisis alimentarias 2017.

Al sumar fuerzas para ofrecer análisis neutrales gracias a las aportaciones de múltiples instituciones, el estudio -que se publicará anualmente-, permite tomar decisiones de planificación más fundamentadas y que respondan a las crisis alimentarias de manera más oportuna, global y coordinada.

“Este informe pone de relieve la necesidad fundamental de acciones rápidas y específicas para responder eficazmente a las crisis alimentarias y abordar sus causas profundas. La UE ha asumido el liderazgo en esta respuesta. En 2016, asignamos ya 550 millones de euros, seguido de otros 165 millones que acabamos de movilizar para ayudar a las personas afectadas por el hambre y la sequía en el Cuerno de África”, explicó , Comisario europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo.

“El informe es el resultado de un esfuerzo conjunto y de un seguimiento concreto de los compromisos asumidos por la UE en la Cumbre Mundial Humanitaria celebrada en , que identificó la necesidad urgente de un análisis transparente, independiente y a la vez consensuado de las crisis. Espero que este documento sea una herramienta eficaz para que toda la comunidad internacional podamos mejorar la coordinación de nuestras respuestas a las crisis”, señaló por su parte , Comisario de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis.

Situaciones que están empeorando

La demanda de ayuda humanitaria y para la creación de resiliencia se intensificará este año, ya que cuatro países corren el riesgo de sufrir hambrunas: Sudán del Sur, Somalia, Yemen y el noreste de Nigeria. Otros países que requieren asistencia a gran escala debido a la inseguridad alimentaria generalizada son Iraq, Siria (incluyendo a los refugiados en países vecinos) Malawi y Zimbabwe. Ante la ausencia de medidas inmediatas y contundentes -no sólo para salvar las vidas de las personas, sino también para evitar que caigan en la hambruna-, la situación de seguridad alimentaria en estos países continuará empeorando en los próximos meses, según el nuevo informe.

“El coste en términos humanos y de recursos no hace más que aumentar, si dejamos que las situaciones se deterioren”, advirtió el Director General de la FAO, José Graziano da Silva. “Podemos evitar que la gente muera a causa de la hambruna –añadió-, pero si no ampliamos nuestros esfuerzos para salvaguardar, proteger e invertir en los medios de subsistencia rurales, decenas de millones de personas seguirán padeciendo inseguridad alimentaria severa”.

“Las cifras reflejan un panorama sumamente preocupante, con más de 100 millones de personas con grave inseguridad alimentaria, con un nivel de sufrimiento que ha sido provocado por los conflictos y el cambio climático. El hambre agrava las crisis, creando una inestabilidad e inseguridad cada vez mayores. Lo que es hoy un problema de seguridad alimentaria se convierte mañana en un problema de seguridad”, aseguró Ertharin Cousin, Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos. “Es una carrera contra el tiempo: el mundo debe actuar ahora para salvar las vidas y el sustento de millones de personas que se encuentran al borde de la inanición”, concluyó.

Los 108 millones de personas que según el informe están en situación de inseguridad alimentaria severa en 2016 representan a aquellas que sufren un nivel de malnutrición aguda mayor de lo habitual y una falta generalizada de alimentos mínimamente adecuados, incluso con ayuda externa. Aquí se incluye a los hogares que pueden hacer frente a sus necesidades alimentarias mínimas tan sólo agotando sus semillas, ganado y activos agrícolas necesarios para producir alimentos en el futuro. Sin una acción firme y sostenida, las personas que se enfrentan a la inseguridad alimentaria severa corren el riesgo de caer en una situación aún peor y padecer en última instancia de inanición.

Una pregunta que se debería de lanzar a nuestros políticos es ¿qué piensan ustedes de esto? ¿es suficiente magnitud el que 108 millones de personas puedan llegar a sufrir crisis alimentaria severa? ¿o es mejor adoptar la táctica del avestruz y ocuparnos de seguir, de manera constante, haciendo demagogia y mirándonos al ombligo?

Cuando queremos se habla mucho de la globalización y la internacionalización de los mercados, la balanza de pagos, las exportaciones e importaciones… (cuando nos interesa, sobre todo en términos económicos y financieros), pero cuando hay que mojarse en temas como el hambre en el mundo, y hacer políticas realistas en base a esas situaciones, ya no somos tan globales ni miramos tanto a los “mercados”. Quizás piensan que son situaciones que quedan muy lejos, al igual que se piensa también de la situación de los refugiados, pero bueno esto será objeto de otra reflexión.