Alrededor de 138.400 perros y gatos fueron abandonados a su suerte o se perdieron en 2018 en España, una cifra muy parecida a la de 2017 (138.300 abandonados), según las estimaciones elaboradas por la a partir de los animales recuperados por sociedades protectoras, ayuntamientos y consejos comarcales de España.

En general, los meses entre mayo y agosto es la época del año en que más animales abandonados o extraviados se recogen, en proporción al total que entran en los refugios, aunque el abandono o pérdida es un fenómeno “que se produce en todas las épocas del año”, según destaca el informe. “Este dato contrasta con la opinión, muy difundida en la sociedad, de que los perros son abandonados sobre todo antes de las vacaciones de verano”.

Las camadas indeseadas, el fin de la temporada de caza, el comportamiento del animal o los factores económicos son los principales motivos por los que los propietarios dieron a su mascota a un refugio o protectora en 2018, según el estudio.

Según este estudio no se conocen los motivos concretos de muchos de los abandonos de animales de compañía que se producen en España.

A algunos nos gustaría ver a muchos de los antitaurinos y mal llamados animalistas a que, dado que tanto quieren y protegen a los animales, estuvieran de manera constante y activa protestando y haciendo reivindicaciones y manifestaciones ante esta situación de abandono y desprotección animal. Abandono animal que, en la mayoría de los casos, acaba con la vida de estos animales muertos en las cunetas, atropellados, o bien por hambre y sed.

Y todo ello sin tener en cuenta la propia peligrosidad que conlleva para las personas el hecho de abandonar a su suerte a estos perros y gatos en carreteras y calzadas de todo tipo.

La hipocresia y falta de argumentos de estos llamados protectores animalistas es tan alta como bajo su compromiso real por salvaguardar de verdad, con acciones concretas y efectivas, más allá de los titulares de prensa sensacionalistas, a la especie animal y de paso proteger a las personas.