Los autónomos se dan de baja por enfermedad la mitad que los asalariados.

¿Ponerse enfermo es un lujo fuera del alcance de los autónomos?

Y no tienen ni derecho a paro, por mucho que hablen y vendan el “paro de los autónomos” (Prestación por cese de actividad). Demagogia pura. Te tienes que ver poco menos que desahuciado, en la precariedad económica más absoluta y cumplir una serie de requisitos extremos para que te queden dos duros, si es que te quedan. Muy pocos consiguen beneficiarse de esta medida debido a sus restricciones. Pegas, pegas y más pegas… Según datos estadísticos solo conseguían este “paro de los autónomos” el 30% de los que lo solicitaban, que ya eran muy pocos.

A todo ello hay que unir la falta de calidad de vida, menor protección el estrés constante, la imposibilidad de conciliar vida laboral y familiar, la soledad, el riesgo permanente a la pérdida de su patrimonio, etc., etc

El autónomo se juega su patrimonio personal que en épocas de crisis entraña mayor riesgo.

La nueva figura del emprendedor de responsabilidad limitada no termina de cuajar tampoco, a pesar de constituir una interesante vía para proteger la vivienda del autónomo.

Tampoco La Ley de Segunda Oportunidad parece que vaya a facilitar que un autónomo que haya quebrado pueda rehacer su vida y aprovechar su experiencia emprendedora en nuevos proyectos.

Las nuevas normas laborales, a base de Reales Decretos, tampoco ayudan a la supervivencia de este colectivo, muy al contrario. El tiempo lo dirá.

De momento, el primer trimestre de 2019 ha cerrado con 585 autónomos menos. Se trata del primer descenso en los últimos cinco años en el primer trimestre y contrasta fuertemente con el crecimiento de +25.722 autónomos registrado en el primer trimestre de 2018.

Y todas estas cuestiones (problemas) son comunes a los de la inmensa mayoría de microempresas y a algunas pymes.

En fin, así se escribe la historia (un brevisimo resumen) de 3,25 millones de personas en este país que, gracias a su trabajo y esfuerzo desmedido, están manteniendo la ya pobre situación económica en la que estamos sumidos.

Y de todo este problema, crucial y básico en España que afecta a millones de personas, y a la esencia y raíces de la economía española, ¿qué dicen nuestros políticos en estas elecciones?

Es mejor llevar el debate a otras “tontás”, ¿verdad?…

Fuentes: ATA, Infoautónomos, INE.