La radiotelevisión pública británica , tratando de ir de paradigma y dogma de fe los medios de comunicación internacionales, se ha inmiscuido de manera flagrante en los asuntos de estado españoles.

Y no estamos hablando de haber escrito en sus distintos medios de comunicación o haber realizado artículos o comentarios al respecto de la situación en Cataluña, sino que se ha permitido el “atrevimiento” de realizar una encuesta con una pregunta a sus lectores/oyentes que, en sí misma, ya es capciosa, impertinente y casi lleva la respuesta afirmativa (provocada) en la misma.

Este jueves, 2 de noviembre, preguntó a través de a la audiencia de su programa ‘Question Time’ (un espacio de debate político) si consideraban que, tras la detención de ocho “ministros” catalanes, España se está comportando como un “Estado fascista”. ¡No se puede tener peor gusto ni peor mala …..!

Ahora resulta que a este prestigioso medio de comunicación inglés, como se le acabó el chollo mediático de seguir hablando de Gibraltar o últimamente de las consecuencias negativas que más pronto que tarde tendrá el Brexit para los ciudadanos ingleses o del eterno problema soberanista con Escocia, le ha dado por hacer juicios de valor y encauzar y lanzar a sus lectores preguntas para que determinen que los españoles somos unos fascistas.

Pues señores de la BBC, con todos los respetos hacia su medio de comunicación, absténganse de realizar juicios de valor sobre algo que desconocen e ignoran en su historia más reciente. El hecho de que ustedes se llamen BBC (a base de mucho dinero que “muchos” les inyectan) no les da derecho a prejuzgar ni a un Gobierno legítima y democráticamente constituido ni a los ciudadanos de este país que es España.

Creo que en su país y en los que ahora le son fronterizos tienen suficiente historia como para entretenerse en busca de lo que podía haber sido y no fue. Su historia está llena de islas, reinos, países, idiomas, gentilicios, denominaciones… y revueltas secesionistas de todo tipo. Miren a Escocia, que lo tienen al lado, y sus reivindicaciones constantes, y ya tienen de sobra para entretenerse sin tener que mirar hacia los asuntos que pueda tener España en materia soberanista.

Desde España, un saludo.