Recientemente, , candidato a la alcaldía de Albacete por el PSOE, ha mantenido una reunión con la (APAB) para analizar “cómo facilitar la labor a los medios de comunicación que cubren la información municipal y dignificar la profesión periodística”.

Bien por la iniciativa, pero para “dignificar” la labor los profesionales, con sus distintas especialidades, que ejercen la labor en los medios de comunicación, y para “conciliar la vida familiar”, deberían de tener en cuenta las escasas plantillas de los medios de comunicación locales y evitar, en aras de esa “dignificación” y “conciliación”, poner ruedas de prensa (salvo casos de urgencia mediática) en sábados, domingos y festivos.

Es decir, que estos profesionales de la información puedan también, al igual que otros profesionales de otros sectores, poder disfrutar de esos días especiales junto a su familia y amigos, algo muy de respetar y que, hasta ahora, los distintos partidos políticos se han pasado por el forro de sus caprichos.

Salvo alguna que otra excepción, como he comentado antes, no hay nada que justifique (ni que no se pueda hacer al día siguiente hábil) el convocar una rueda de prensa un sábado, domingo o festivo. Estas noticias pueden esperar perfectamente 24 horas ó 48 horas. Otra cosa es que siempre se haya hecho y se esté haciendo, pero todo cambia y esto debía de ser una de esas cosas.

Los medios de comunicación no pueden ni deben estar al arbitrio de los “caprichos” ni de los tiempos mediáticos que marcan los distintos partidos políticos. Otra cosas es la prensa especializada deportiva, cuyos profesionales ya saben de antemano a qué se enfrentan en este tipo de periodismo,

Con lo cual, señores políticos (todos) lo que deben de hacer, además de “analizar” es actuar, es decir, evitar, salvo urgencias informativas que afecten a la seguridad o salud de los ciudadanos, convocar ruedas de prensa en horarios “normales” y de lunes a viernes.

Entendemos que el predicar la conciliación familiar y la dignidad, pero luego no poner los medios y acciones adecuadas para llevarlas a cabo tiene nombre y apellidos.

Esperemos que esto sea, al menos, un primer paso que ayude a la ya muy precaria situación de los medios de comunicación locales y de los profesionales que trabajan en ellos. Sin duda que muchos de los que nos dedicamos a este noble oficio de informar se lo agradeceríamos.