Hay muchos, todavía en este país, que piensan que un sistema basado en una República tiene que ser de partidos de izquierdas, e incluso se la apropian como algo suyo. A todo esto ayuda el que otros muchos de los aliados y simpatizantes de ideas más conservadoras (de derechas), también lo consideren así.

Esta falta de cultura política, entre otras muchas carencias, hace que nos alejemos (los españoles), todavía más, de otros países mucho más avanzados de Europa, políticamente hablando.

Ciudadan@s españoles, no nos apropiemos, por ideología, de signos, banderas, sistemas de gobierno o cualesquiera otra simbología que defina y abarque conceptos mucho más amplios y genéricos. La atribución de ellos para intereses ideológicos partidistas lo único que hace es separar y dividir cada vez más la idea de la unidad del pueblo español, lo que sin duda favorece a los nacionalismos radicales.

Algo similar ocurre con la bandera española actual y con el himno nacional, que no deberían de ser vilipendiados por algunos como si no fuera con ellos, entre otras cosas porque eso lo único que hace es, igualmente, separar y dividir.

Otra cosa es defender un sistema político concreto, vía República, vía Monarquía. Pero considero que no se deberían mezclar ambas cosas, aunque alguien pueda pensar que van ligadas.

He intentado ser muy correcto y ético en esta reflexión (aun a riesgo de no ser bien entendido) sobre la coherencia y cultura política por el bien de algo que, creo, no debería separar a los españoles, más allá de la pura ideología política y muy respetable que cada uno tenga. De esta comprensión y respeto, de todos hacia todo, vendrá una Democracia sólida, seria y capaz de unir a los españoles, no de separarlos; y, además, conseguiremos que también seamos respetados (de verdad) en el resto de Europa y en .

Espero que estas humildes letras sirvan para, al menos, que otros también reflexionen al respecto; igual ayuda a la convergencia y el entendimiento y, de paso, no le damos alas a los nacionalismos.

¿Digo yo?