La Declaración de Granada se convirtió en un elemento clave en la campaña de primarias del PSOE y en especial en el debate que enfrentó a los tres candidatos. La pregunta de Patxi López a evidenció las diferencias entre los tres aspirantes a dirigir la formación de la calle Ferraz: “¿Pedro, tú sabes lo que es una nación?”, le preguntó López a Sánchez.

Lo cierto es que la Declaración de Granada, aprobada en julio de 2013, habla del Estado Federal como uno de los objetivos del PSOE. Así, el documento señala en uno de sus párrafos: “El Estado de las Autonomías tiene que evolucionar, tiene que actualizarse y perfeccionarse. Y tiene que hacerlo en su sentido natural: avanzando hacia el federalismo, con todas sus consecuencias”. Más adelante, asegura que los cambios que necesita el Estado de las Autonomías no pude solventarse mediante simples modificaciones, sino que es obligatorio abrir el camino de la reforma constitucional. “Necesitamos reformar la Constitución para incorporar los hechos diferenciales y las singularidades políticas, institucionales, territoriales y lingüísticas que son expresión de nuestra diversidad”, cita.

Antes de entrar en la cuestión hay que distinguir el sistema federal del confederal.

En las partes entregan competencias al «gobierno central» conservando la soberanía y por lo tanto el derecho a abandonar el conjunto en cualquier momento. Es el caso de , que es una confederación de estados soberanos. En un sistema federal los territorios se juntan en un agregado al que entregan su soberanía. Se pacta un reparto de competencias y se renuncia al derecho a la secesión a menos que este sea concedido por la unión. Los Estados Unidos de América son un ejemplo de federación.

Uno de los malentendidos que existen acerca del sistema federal es que en él las partes gozan del derecho de autodeterminación que permitiría a uno de los territorios federados abandonar la unión cuando así lo decidiese, algo sólo propio de las confederaciones.

¿QUÉ ES UN ESTADO FEDERAL?

DIEZ PREGUNTAS BÁSICAS PARA ENTENDERLO EN UN MINUTO

Pedro Sánchez insistía e mediados de junio de este año 2017, a propósito de la consulta catalana, en la necesidad de reformar la Constitución. El PSOE aboga por negociar la creación de un estado federal. El ha repetido varias veces que prefiere conservar el Estado autonómico. A efectos prácticos:

¿Hay alguna diferencia entre uno y otro?

El profesor de Derecho Constitucional por la UNED aclara algunas diferencias.

1. ¿Qué es un Estado federal?

Es una forma de organización política descentralizada, con un Estado central y distintos entes territoriales autónomos, que se relacionan conforme a lo dispuesto en una Constitución federal; en ella se establece cómo se distribuyen las competencias entre las instituciones centrales y las territoriales.

2. ¿En qué se diferencia un estado federal del que tenemos en España?

En muy poco. Los territorios que forman parte del Estado central (Federación) se llaman a su vez Estados (federados), y tienen su propia Constitución. En España son comunidades autónomas y tienen estatutos de autonomía.

3. ¿Puede un estado federal separarse del resto si así lo desea en un determinado momento?

Depende de lo que diga la Constitución, pero normalmente no puede hacerlo de forma unilateral, pues el pacto (constitucional) establece que se necesita contar con el resto.

4. ¿Qué da más independencia a las regiones: un estado federal o uno autonómico?

Dependerá del nivel de autonomía que se conceda en cada caso. Por ejemplo, el reino de España es un estado más descentralizado que la República Federal Alemana. En términos generales, según los modelos actuales, un Estado Federal tiene más mecanismos centralizadores y preserva más la igualdad entre los ciudadanos y los territorios de lo que se ha conseguido, por ejemplo, con el actual momento evolutivo de nuestro Estado autonómico.

5. ¿De dónde viene la palabra ‘federal’?

Del latín federare, que significa “unir”. Otras palabras derivadas también refieren cierto sentido de unión entre dos o más partes: confederación, feudalismo, feudo, etc.

6. ¿Qué diferencia hay entre ‘federación’ y ‘confederación’?

La Federación tiene una Constitución propia y constituye un solo Estado desde el punto de vista del Derecho internacional, un único sujeto jurídico a nivel internacional. La Confederación se basa en un Tratado internacional entre los Estados que forman parte de la misma, que mantienen su soberanía como Estados desde el punto de vista del Derecho internacional.

7. ¿Están obligados los Estados Federales a tener una constitución/estatuto y a replicar todos los órganos democráticos?

“Obligado” no es la palabra adecuada. Cada Estado federal se rige por lo que dicta la Constitución federal, y cada Estado federado por lo que diga la suya. La Constitución del Estado federado debe moverse dentro del marco jurídicamente permitido por la Constitución federal. En función de las competencias que estén previstas, deberán existir los órganos encargados de ejercerlas: tribunal superior, defensor del pueblo, parlamento… etc.

8. Cuando se habla de federalismo simétrico o asimétrico, ¿qué quiere decir?

En un estado federal “simétrico”, cada territorio tiene los mismos poderes y las mismas competencias que el resto. En el estado federal “asimétrico” puede haber uno o varios territorios que tengan más competencias que el resto. La mayor parte de Estados federales son simétricos y, sin embargo, un caso de federalismo asimétrico podría ser el Estado autonómico español, al menos como lo concibieron los constituyentes de 1978. Por ejemplo, y País Vasco tienen más competencias en materia fiscal que el resto de comunidades.

9. ¿Ha habido algún momento en que España haya sido federal?

El 8 de junio de 1873 las Cortes Constituyentes proclamaron la República Federal. Se presentó un proyecto de Constitución Federal, pero no llegó a aprobarse, pues se sucedieron las declaraciones de independencia de diversos territorios y cantones, y varios Gobiernos, hasta que se produjo la restauración monárquica en 1874.

10. ¿Qué ventajas tiene el Estado federal respecto al autonómico?

Probablemente permitiría una mayor claridad en la delimitación de competencias, y la posibilidad de que las reformas no fuesen siempre descentralizadoras, sino también recentralizadoras. No obstante, desde el punto de vista jurídico, tanto el Estado federal como el autonómico ofrecen posibilidades similares. Es más importante la voluntad política.


Tras estas manifestaciones, consideraciones y aspectos técnicos/jurídicos cabe preguntarse si realmente lo que querrían, y satisfaría, a Puigdemont y sus correligionarios podría ser un Estado Federal, estar dentro de una Confederación o simple y llanamente lo que quieren es la independencia absoluta del Estado Español a expensas de que se les aparezca el “espíritu santo” y alguien (organismos internacionales) los pueda reconocer como un Estado Independiente. Mucho me temo que la respuesta ya la vienen dando desde hacer muchas décadas. Estos no van a admitir jamás un diálogo que no venga por un reconocimiento independentista o casi.