Lo que estos días estamos recordando y homenajeando, teniendo como referente el vil y cobarde asesinato de Miguel Ángel Blanco, es el Espíritu de Ermua que generó aquél crimen de ese 12 de 1997 que definitivamente acabó con la vida del concejal del en los albores del día 13 de julio. Jamás nunca hubo en España unas manifestaciones contra el terrorismo y la libertad como en aquellos días de 1997 que comenzaron con el secuestro del concejal el día 10.

Tres días del mes de Julio de 1997 que pasarán a la historia como la UNIÓN TOTAL DE UN PUEBLO contra el terrorismo, la barbarie y la sin razón, por encima de partidos políticos, ideas y colores. Tres días donde, como muy pocas veces ha ocurrido en este país, España se vistió de DEMOCRACIA con mayúsculas y se lanzó a la calle con una sola voz y un solo mensaje: BASTA YA DE TERRORISMO, BASTA YA FAMILIAS DESTROZADAS, BASTA YA DE ASESINATOS QUE NO CONDUCEN A NADA…

El Espíritu de Ermua es eso, y solo eso, la unión total de un Pueblo que dijo basta ante tanta sin razón. El momento coincidió con el secuestro y posterior asesinato del joven concejal del Partido Popular Miguel Ángel Blanco, pero podía haber ocurrido con cualquier otro de los muchos perpetrados por la banda terrorista , que en sus más de 50 años de historia ha cometido un total de 2.472 acciones terroristas. Hay disparidad de datos en cuanto a víctimas mortales: 829 o 856 según Interior; 858 según la asociación de víctimas Covite; 849 según el Gobierno vasco. Un informe del Gobierno vasco refleja que 197 crímenes no se han esclarecidos, el 23% del total; de otros 11 no hay datos. Desde 1968 hasta el año 2010, ETA ha estado matando, aterrorizando a todos los españoles; una etapa sangrienta, triste y muy dolorosa para muchos que de manera directa o colateral sufrieron su violencia y crueldad.

ETA asesinó también antes de la muerte del dictador en 1975 (sus primeros asesinatos los cometieron en el año 1968) pero fue tras la caída de la dictadura y la llegada de la Democracia cuando estos asesinos produjeron más dolor. víctimas lo han sido de todos los colores, ideologías, creencias, edades y sexo, para estos canallas no existían límites, solo barbarie y odio. Por eso ese Espíritu de Ermua constituye un referente en el tiempo donde España dijo BASTA. Con ello no se está, como algunos quieren hacer ver, calificando a víctimas de primera y de segunda, hace falta ser retorcido y no querer ver una realidad social como fue la de aquellos días de Julio de 1997.

Lo que muchos estamos ensalzando y poniendo en valor estos días es que ese Espíritu de Ermua (coincidente con el cobarde asesinato de Miguel Ángel Blanco) fue el comienzo del final de la banda terrorista y asesina de ETA. Se podía haber dado en cualquier otra situación y coincidiendo con cualquier otro de los centenares de asesinatos que estos criminales realizaron, pero fue en aquellos días donde, TODA ESPAÑA UNIDA, se lanzó a la calle para decir basta al terrorismo, a poner de manifiesto que no estábamos dispuestos a seguir ni un día más soportando la presión de terror que día tras día se vivía en este país.

Que nadie quiera ver en estos homenajes ni ideas, ni colores, ni creencias, ni partidos políticos, ni rentabilidades de ningún tipo, quienes así piensen allá ellos, pero los que vivimos aquellos trágicos días de Julio de 1997 no olvidaremos jamás, pasen los años que pasen, como la unión sólida de un pueblo por un mismo objetivo, sin ideales de ningún tipo puede, como así fue, acabar con el terror que había asolado a este país durante 50 años. ¡DESCANSEN EN PAZ TODAS Y CADA UNA DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO!