Alto y claro, que anoche TVE (la televisión pública que nos cuesta mucho dinero a todos los españoles) emitiera una entrevista a , coordinador de la coalición abertzale EH Bildu, me parece un atentado a la democracia bien entendida y una falta de respeto y sensibilidad a las 853 víctimas mortales asesinadas por la banda terrorista desde 1960.

Una entrevista en la que, además, Otegi se negó a condenar a ETA y pedir perdón a las víctimas.

Creo que este hecho (la entrevista en cuestión) está mucho más allá de cualquier ideología y partido político sea del tipo que sea.

Visualizar a, digamos, para ser “políticamente correcto”, a un “cómplice” de una banda terrorista -repito, en una televisión pública- que durante décadas ha sembrado el terror, el sufrimiento y el dolor de un país entero no tiene justificación se mire por donde se mire.

Y, desde luego, si los “dirigentes” de TVE lo que querían era pulsar a la opinión pública española ante un posible apoyo de los cuatro diputados de EH Bildu a una hipotética investidura de , desde luego les ha salido muy mal la jugada.

Intentar argumentar y buscar la “comprensión” de los españoles por un puñado de votos que, en términos democráticos, dejan mucho, pero mucho que desear, entiendo que es un atentado a la inteligencia de los españoles. Y esto gobierne el partido que sea. En este caso la cuestión ideológica queda relegada a un segundo plano. Es cuestión de dignidad y respeto al sufrimiento de un país entero por unos hechos muy recientes.

Casi todo debe y tiene que tener un límite, y en política democrática creo que lo estamos alcanzando.

No todo puede valer a costa de lo que sea. Al menos no tan pronto, tan reciente…