Tras el asesinato del niño , y desde luego siendo consciente de que no estoy respetando la presunción de inocencia, lo único que se me ocurre, sin entrar en los sentimientos recónditos de lo que me dicta el corazón, el espíritu y el alma, es que la raza humana está “enferma”, o al menos con “taras” que impiden conseguir lo que otras razas de animales no harían nunca.

Al respecto de lo dicho no hay más que ver lo que a diario es capaz de hacer el ser humano en todo el mundo y a lo largo de su historia, aun a costa de sus semejantes: guerras, hambre, paro, enfermedades, corrupción, asesinatos, políticos de tres al cuarto a los que les da igual el Pueblo, miseria, injusticias, inmigración indigna, fronteras de vergüenza…

Estos son días tristes por lo ocurrido con Gabriel, pero todos los días hay casos “Gabriel” en todo el mundo y nadie se rasga las vestiduras.

La hipocresía de la raza humana no tiene límites.

Ahora tertulianos, medios de comunicación y sociedad en general se dan golpes de pecho… ahora todos vamos de buenos y ninguno somos culpables… ¿y mañana qué otro “Gabriel” habrá en el mundo? ¡Qué futuro (hablo a siglos vista) más negro veo en el ser humano!

Hoy me encuentro impotente, triste, rabioso…

¡Qué maldad hay en la Humanidad y qué cinismo!

De corazón, mis condolencias a esos padres cuya vida (hoy, espero que mañana cambie) acaba de perder el sentido.

Yo también pertenezco a la vergonzante raza humana pero hoy me encuentro muy triste y frustrado.

D.E.P. niño Gabriel. Tardaré mucho tiempo en quitarme la pena que me dejas. Has sido una víctima de esa “enfermedad” de la raza humana que nos distingue de otras razas de animales.