Algunos están ya diciendo que de esta situación de Cataluña “alguien” al final obtendrá algún tipo de rédito político cuando acabe.

Vuelvo a reiterar que muchos no son conscientes de que está situación es la mayor crisis que ha tenido España desde la instauración de la Democracia. Si alguien sigue pensando solo en ideologías, partidos y líderes políticos (y nada más) se está equivocando.

Aquí está ocurriendo un intento de golpe de estado a la Democracia y al Estado de Derecho (nacional e internacional), originado por el más rancio nacionalismo, nada tolerante con cualquiera que no piense como ellos (por tanto fascista hasta más no poder), apoyado por la izquierda más radical.

No puede, no debe haber ganadores y vencidos. Aquí quien debe salir fortalecida es la Democracia, el Estado de Derecho y de libertades. ¡No lo olvidemos! Los únicos que debemos ganar somos los españoles (todos), y demostrarles al mundo que somos capaces y que ya aprendimos muy bien la leccíon tras los tristes acontecimientos de una Guerra Civil (por cierto, todo hay que decirlo, motivada por otro golpe de estado, mal que les pese a algunos) entre hermanos que fue vergonzante y que jamás debemos olvidar. ¡Y no debemos olvidar para no volver a caer en los mismos errores!

En otro orden de asuntos, y esto ya va de cara a la imagen que algunos se empeñan de dar de España con el resto del Mundo, decirles que la manipulación informativa que muchos nacionalistas catalanes, nada tolerantes con los que otros puedan opinar (vuelvo a repetir por tanto fascistas, en cuanto a su falta de tolerancia, no por el hecho de defender un nacionalismo) quieren proyectar de nuestro País, no hace sino demostrar que se las trae al pario las consecuencias sociales, políticas y económicas que se puedan derivar de tan ruines artimañas.

No nos dejemos llevar por el fanatismo, pensemos, razonemos, ampliemos nuestros márgenes de inteligencia más allá de lo que solo nos dicta nuestro corazón y analicemos fría y concienzudamente la situación. ¡Que esto no va de derechas o izquierdas, que está en juego España y su credibilidad, social, política y económica como estado democrático ante !

¡Calma, mucha calma y sensatez. No le hagamos el juego al soberanismo y la izquierda radical!

Y sobre todo, repito, aquí al final no deben de ganar nada más que los españoles. ¡ bien de ganadores y perdedores!