En muchas gasolineras de otras tantas Comunidades Autónomas es usual que nos indiquen si las mismas están o no atendidas. Entiendo que esto debería de ser, más que una cuestión de capricho del propietario de dicha gasolinera, una obligación por parte de las instituciones competentes.

El echarte tú mismo carburante supone, aparte de un peligro (los que nos echamos combustible no hemos sido preparados para estos menesteres ante un incendio o alguna otra complicación inherente al tema), una diferencia de calidad en el servicio que, por otra parte, nos cuesta lo mismo que aquellas estaciones de servicio que sí están atendidas por personal laboral.

Muchos pensarán que en otros países europeos esto (lo de echarte tú mismo el combustible) es habitual y está hasta extendido, pues no digo que no, pero me da exactamente igual, que cada cual haga lo que quiera en función de sus propios intereses (como país).

Si hemos de compararnos con otros países, más valdría que lo hiciéramos en todos los aspectos: laboral, social, sanitario, educación, investigación, economía, productividad… en fin un largo etcétera.

Bueno, aquí lo dejo.