no se anduvo por las ramas a la hora de opinar sobre la fiesta de los toros, sobre la que dijo: «El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo».

El gran poeta granadino era un gran aficionado y la defendió siempre de los ataques de los que la calificaban de bárbara y de inculta. A los anales de la poesía ha pasado su ‘Llanto por Sánchez Mejías’ cuando a éste lo mató el toro ‘Granadino’ en Manzanares el 11 de agosto de 1934. fue un torero intelectual que alcanzó más fama por sus actividades fuera de los ruedos que en ellos. Autor de varias obras teatrales, e incluso presidente del equipo de fútbol del Betis, por sus inquietudes literarias estuvo muy unido a la intelectualidad de la época y su muerte y los versos de y también de Alberti le proporcionaron una fama que no se correspondía con sus logros delante del toro, aunque fue un torero valiente.

Hecho este preámbulo, y aun a sabiendas de que la información que sigue a estas letras me consta que va a levantar polémica entre los amantes de la Fiesta Brava y los animalistas/antitaurinos, quiero y me apetece publicarla ante el acoso y derribo (la inmensa mayoría de las veces sin saber de qué se habla) que viene sufriendo el noble arte de Cúchares en los últimos tiempos.

El 29 de marzo del pasado año se presentó en el primer informe de ANOET () sobre el gran impacto económico de la Fiesta, este informe señala que genera un 0,16 % del (Producto Interior Bruto).

Al margen de que seamos o no aficionados, es un hecho indiscutible que la Tauromaquia reúne tres grupos de valores: ecológicos, culturales y económicos. Nos puede gustar o no acudir a una Plaza pero no se puede negar la realidad. El espectáculo taurino es el eslabón final de un proceso en el que se unen diversas actividades profesionales. Sin embargo, los antitaurinos suelen afirmar que se trata de un sector económico agonizante, mantenido artificialmente por las subvenciones públicas. (¡Santa Lucía les conserve la vista!).

Fue en el Casino Gran Vía de Madrid donde el 29 de marzo del pasado año se presentó el estudio titulado «Los toros en España: Un gran impacto económico con mínimas subvenciones».

Encargó este informe la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET) a la . Dicho informe lo dirigió , reconocido especialista en el tema, es pacense y profesor de Teoría Económica en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Extremadura, con la colaboración de Mar Gutiérrez, Secretaria Técnica de ANOET.

Conviene subrayar que los datos utilizados proceden exclusivamente de fuentes oficiales (una garantía de veracidad) y se refieren 2013 (son los últimos de que se dispone). En los dos años siguientes (2014 y 2015), sabemos que subió el número de espectáculos y el de asistentes (no así, las ayudas públicas). Queda demostrada de modo inequívoco (según el informe presentado) la absoluta falsedad de la afirmación de , portavoz de Esquerra Republicana, de que las subvenciones a los toros ascendían a 570 millones de euros.

Las Claves del informe son las siguientes:

1/ PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO: Sólo existe una partida del de 30.000 euros (dotación del Premio Nacional de Tauromaquia). . Eso supone un 0’01% del total destinado a actividades culturales. cinematográfica recibe 1.835 veces más, aunque recauda en taquilla tres veces menos.

2/ COMUNIDADES AUTÓNOMAS: Sólo 4 de las 17 (, , y Madrid) destinan algo a los toros; en total, un 0’3% de sus presupuestos culturales. En Madrid, no es que la Comunidad financie los toros sino al revés: el canon que cobra por la Plaza supera sus gastos taurinos.

3/ AYUNTAMIENTOS: Destinan a los toros 20.116.278 euros (el 1’4% de sus presupuestos culturales). En el 83% de los casos, para los festejos taurinos populares, tan arraigados en muchas localidades. Por eso, lo hacen municipios gobernados por partidos de todo el espectro político, incluidos Izquierda Unida, Bildu y Esquerra.

4/ DIPUTACIONES: Sólo 11, de 41, ayudan a los toros: en total, el 2’8% de lo que dedican a Cultura. Gran parte de los gastos taurinos de Ayuntamientos y Diputaciones lo recuperan por los cánones de arrendamientos de las Plazas que poseen, o por los ingresos, si las gestionan de modo directo.

5/ IVA: Por ese concepto, la Administración ingresa, en los festejos taurinos, 43 millones de euros (tres veces más que en el caso del cine español). La Tauromaquia es la manifestación cultural española que genera más ingresos fiscales.

6/ IMPACTO ECONÓMICO de la Tauromaquia: 1.600 millones de euros.

7/ PUESTOS DE TRABAJO: Al año, la Fiesta genera unos 200.000; de ellos, 57.000 de forma directa: un 1’16% de la ocupación laboral de la población española.

8/ COTIZACIONES SOCIALES de los profesionales taurinos: 12.130.751 euros. Sumando esto a la recaudación por IVA, supone que el Estado ingresó por los toros, ese año 2013, más de 56 millones de euros.

9/ no subvenciona las corridas de toros; sí existen ayudas agrícolas a las ganaderías, como las del resto de explotaciones bovinas. (Excluir a las de reses bravas supondría una discriminación y tendría graves consecuencias sanitarias).

10/ ESPECTADORES: Casi 25 millones presenciaron festejos taurinos de todo tipo (más del doble de los que asisten al teatro o a ver cine español).

11/ RECAUDACIÓN ANUAL: 208.877.623 EUROS. La Tauromaquia es el primer acontecimiento cultural de masas, en España.

12/ VOLUMEN DE NEGOCIO: La contribución directa de los toros a la economía española es de 422.798.548 euros.

13/ ESPECTADORES FORÁNEOS: Los que acudieron a algunas localidades a ver toros gastaron en ellas 361.130.848 euros, que beneficiaron, sobre todo, a hoteles, transportes y empresas de restauración.

14/ IMPACTO ECONÓMICO INDUCIDO: El aumento de la producción, como consecuencia de los toros, se valora en más de 800 millones de euros.

15/ EFECTO MULTIPLICADOR: Por cada euro ingresado de forma directa en la Fiesta, se generan 2’8 en el sistema económico español.

16/ IMPACTO ECONÓMICO TOTAL: En el año 2013 fue de 1.604.216.934 euros (el 0’16% del Producto Interior Bruto del país).

17/ LAS FERIAS: Se estima que una semana de toros genera, en una ciudad, 5’8 millones.

18/ ALGUNOS EJEMPLOS: San Isidro genera 61’8 millones de euros; San Fermín, 26’2 millones; la Feria de Abril, 17’9 millones.

Algunas conclusiones resultan evidentes: son las corridas de toros, y no al revés, las que financian, con sus ingresos e impuestos, a la Administración. Una huella económica tan relevante, lograda sin apenas apoyo público, constituye una notable excepción en el panorama cultural español. Los toros son un ejemplo excepcional de industria cultural rentable, para la sociedad y para el Estado.

Los datos están ahí, para el que quiera informarse. A todo ello cabría añadir – fuera ya de este Informe – los cánones de explotación de Plazas públicas, la inversión en fincas ganaderas, el valor turístico… Hasta los antitaurinos reconocen que el toro bravo lleva recursos al campo español.

Decía Lorenzo Bernaldo de Quirós: «Si los taurófobos lograsen su propósito de acabar con la Fiesta, miles de personas engrosarían las filas del desempleo». En un momento de crisis, sería suicida –creo– desmantelar un sector económico tan vivo. Y todo eso se suma –repito– a unos valores ecológicos y culturales igualmente indiscutibles.

Según el profesor Juan Medina, “lo que sucede en la plaza es la vida de verdad. Y la vida va siempre acompañada de la muerte. Una corrida de toros es una proclamación de la vida sobre la muerte. Ver torear es constatar que la vida es lo realmente fuerte. A pesar de la muerte. El toreo es una afirmación de la vida sobre la muerte”.

En opinión de Juan Medina los argumentos económicos no son los únicos que se pueden esgrimir en defensa de la fiesta. Hay cuatro pilares sobre los que sustentar las razones para decir ‘sí a los toros’. Serían los argumentos ecológicos, pues garantizan el mantenimiento de la biodiversidad en un ecosistema único como es la dehesa y promueven un desarrollo rural sostenible; también estarían los culturales, pues ante un mundo cada vez más globalizado, los toros aportan diversidad cultural; no hay que olvidar los económicos pues es fuente de riqueza y empleo y por último, los éticos.

La tauromaquia, matiza el profesor Medina, enseña valores como la entereza para superar y gestionar el miedo al dolor o a la muerte, el respeto al contrario -ya que el torero honra al astado tanto como para poner en riesgo su vida ante él-, la inteligencia para resolver y entender a la res durante la lidia o la autenticidad de la lucha.

Todos estos argumentos podrían suscitar polémica entre los antitaurinos, en su mayoría animalistas que comparan al hombre con un animal. «Niegan la singularidad de la condición del ser humano, que es justamente la base de toda ética: el reconocimiento de la excepcionalidad humana. Los que están en contra de los toros creen tener el monopolio de la sensibilidad. Basta con tirar de historia o hemeroteca para saber que las primeras leyes de bienestar animal las aprobó la Alemania nazi en 1933 o que al mismo tiempo que se prohibía la caza del zorro en Gran , entraba en la guerra de Irak», apunta tras recordar que al toro se le da la oportunidad de acabar con la vida del torero.

La tortura es otro de los argumentos que se manifiestan en contra de la tauromaquia. «Hacer sufrir a alguien indefenso sin correr riesgos sí es torturar, pero no cuando el torturado le puede partir las femorales en cualquier momento a su torturador», narra.

Juan Medina argumenta que los taurinos no han sabido transmitir los valores y todo lo bueno que tiene la fiesta, ni tampoco rebatir argumentos carentes de lógica o sentido. Todo ello ha hecho que se genere una sensación de crisis, sobre todo tras la abolición catalana.

«Los toros no son anacrónicos, sino atemporales. Parecen estar en crisis permanente pero es debido a su naturaleza atemporal. Lo que sí existe es una destaurinización de la sociedad, pues se enfrentan a una oferta de ocio más amplia que antes y además más asequible. También hay una banalización de los gustos culturales y la gente vive un poco a medias.

Todo lo que es auténtico conmueve más de la cuenta y la muerte está desaparecida. Los toros no son ni ligeros, ni simples. , como la vida y esa autenticidad y emoción es insoportable para quienes viven a medias, inmersos en la corrección social», explica el profesor Medina.

Con argumentos y razones tan estudiados como los suyos seguro que la fiesta tiene muchos años de continuidad. Ahora solo falta difundir estas ideas y afirmar -sin miedo al qué dirán- que uno es aficionado al noble arte de Cúchares.

Enfrentados a los datos reales sacados de informes de prestigiosos economistas, no ideológicos, ni llevados de ninguna estrategia política, se encuentran los de Lobbis que ven en ir contra la Fiesta su panacea para conseguir rentabilizar sus objetivos, del tipo que sean, así como organizaciones de todo tipo y condición (también en el ideario no consensuado de algunos partidos políticos).

Así las cosas acabo con una frase categórica atribuida al gran maestro y califa del toreo cordobés Guerrita, aunque otros también la atribuyen al torero “El Gallo”: “Hay gente pa’ tó”. Por cuestiones temporales, parece ser más creíble la atribución al torero sevillano que al cordobés.

Pues eso… que “Hay gente pa’ tó”, ¡hasta para que haya detractores de la Fiesta Brava!