En septiembre de 2000, en la mayor reunión de Jefes de Estado de la historia, la adopción de la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas marcó el comienzo del nuevo milenio. Suscrita por 189 países, dio lugar a una hoja de ruta en la que se establecen objetivos por alcanzar para 2015.

Los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) se basan en acuerdos concertados en conferencias de las Naciones Unidas celebradas en el decenio de 1990 y representan compromisos para reducir la pobreza y el hambre y ocuparse de la mala salud, la inequidad entre los sexos, la enseñanza, la falta de acceso al agua limpia y la degradación del medio ambiente.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio están formulados como un pacto en el que se reconoce la contribución que pueden hacer los países desarrollados a través del comercio, la asistencia para el desarrollo, el alivio de la carga de la deuda, el acceso a los medicamentos esenciales y la transferencia de tecnología. No estaría de más desarrollar de manera más extensa estos Objetivos:

1) Cerca de 30.000 menores de edad fallecen cada día por la pobreza en el mundo. 800 millones de personas se acuestan con hambre cada noche y 1.200 millones viven con menos de un dólar al día. El primer Objetivo de los Desarrollo del Milenio es erradicar la pobreza extrema y el hambre.

2) La segunda gran meta que se plantea la comunidad internacional consiste en lograr la enseñanza primaria universal para poder acabar con una situación que mantiene a más de 130 millones de jóvenes analfabetos, que no saben leer ni escribir.

3) Se habla de la ‘feminización de la pobreza’. Las mujeres representan la mitad de la población mundial y suelen sustentar la organización familiar, sin embargo, siguen siendo un colectivo marginado. Promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer es el tercero de los Objetivos.

4) Cada tres segundos muere un niño, (11 millones menores de cinco años), la mayoría por enfermedades prevenibles. Una buena atención, mejor nutrición y tratamiento médico podrían salvarlos. Así se plantea en una de las campañas que abogan por el cumplimiento de las metas: reducir la mortalidad infantil.

5) Las mujeres vuelven a ser protagonistas en el quinto Objetivo, con el que se pretende mejorar la salud materna. Aproximadamente 14.000 mujeres y jóvenes mueren por causas derivadas del parto, 99% de ellas en el Sur. Más de 500.000 mueren cada año por complicaciones durante el embarazo y el parto.

6) La lucha contra el sida, la malaria y otras enfermedades se ha convertido en el sexto combate en esta lista de finalidades para cambiar el mundo. Aproximadamente 8.000 personas murieron por día a raíz del sida en 2003. La malaria se cobra al menos un millón de vidas por año.

7) La pobreza en muchos países del Sur obliga a no respetar el Medio Ambiente. La penúltima gran meta se basa en garantizar la sostenibilidad ambiental. Los bosques están desapareciendo en todo el mundo, desplazando a los pueblos indígenas de sus hogares nativos y desarraigándolos de sus formas de vida.

8) La responsabilidad principal para el cumplimiento de los Objetivos es de los países pobres. Pero es necesario que los países ricos reduzcan las deudas o apliquen reglas de comercio más justas. El último objetivo es fundamental para que se cumplan todos: fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

La evaluación del cumplimiento de los ODM, actualizado a septiembre de 2008, a mitad de camino hacia el plazo fijado, ofrece un panorama dispar con importantes avances y enormes desafíos.

El primer ODM es reducir a la mitad la pobreza y el hambre. Aunque es probable que la meta de la pobreza se cumpla a nivel mundial, existen graves deficiencias en la lucha contra el hambre.

Si continúan las tendencias actuales, hay pocas posibilidades de que se cumplan los objetivos de desarrollo humano. Las perspectivas son aún más nefastas en lo que hace a la reducción de la mortalidad materno-infantil, aunque también es probable que no se alcancen otros ODM, como la terminación del ciclo completo de la enseñanza primaria.

Las variaciones entre regiones y países son notables. África al sur del Sahara va a la zaga en todos los objetivos, incluso la reducción de la pobreza, aunque muchos países africanos están experimentando un mayor crecimiento. Asia meridional se ha retrasado en la mayoría de los ODM de desarrollo humano.

Si bien numerosos países están logrando un gran progreso, otros han quedado rezagados. Las tendencias actuales indican que la mayoría de ellos no llegará a cumplir gran parte de los objetivos. Así las cosas, un panorama desalentador e incierto, de unos problemas humanos tremendamente deshumanizados, del que no se ve con claridad la luz del túnel por donde salir.