Hoy (17 de mayo) (Podemos) ha intentado justificar en su perfil de lo que hasta hace poco tiempo él mismo criticaba y censuraba (en relación a la opulencia que ostentaban algunos de nuestros actuales políticos viviendo en viviendas de lujo). Como todos ya sabemos, Pablo y su pareja acaban de escriturar un chalet valorado en 600.000 euros para los cuales han constituido una hipoteca de unos 2.000 euros mensuales.

En fin… no voy a entrar en más comentarios, solo apuntar que, aparte de que “por la boca muere el pez”, debe resultar bastante complicado, tras esa compra, hablarle a la ciudadanía de tú a tú… y no me vale que diga que por eso él está luchando para que los sueldos sean “dignos” en este país, porque, de acuerdo a la hipoteca que ellos van a pagar, ¿qué salario consideran digno? y lo más importante, que empresa que no sea el , el o alguna del Ibex, puede pagar esos sueldos cuando la inmensa mayoría de empresas de autónomos, pymes y micropymes en este país están más bien para cerrar que para subir sueldos; so pena que Pablo Iglesias piense que todos son directivos de bancos (con enormes sueldos), trabajan en grandes empresas públicas (incluidas puertas giratorias) o como he dicho anteriormente en las grandes empresas del Ibex. Creo sincéramente que el Sr. Iglesias es otro de los muchos que vive en una realidad paralela a la vida normal de los ciudadanos de este País.

Uno no puede hacer política para los “pobres” y sin embargo vivir como los “ricos”; eso, se piense como se piense, se llama hipocresía.

Y que conste que cada uno se puede gastar su dinero donde le dé la gana, aquí lo que se censura es la diferencia en la forma de medir las acciones de cuando las hacen los demás a cuando las hacemos nosotros.

En fin, ya lo decía Forges, ¡País!