Un año desde que el líder socialista fue nombrado Presidente del Gobierno.

Hoy hace un año de esta portada del periódico La Cerca, fue el 1 de junio de 2018. Desde ese día, y los posteriores que vinieron, muchos dentro y fuera del PSOE “masacraron” al líder socialista. Lo pusieron contra las cuerdas y, contra casi todo pronóstico, resistió.

Hoy, 1 de junio de 2019, es, no solo el dirigente político más valorado por los españoles, sino que, con su “resistencia” ante las adversidades y sus adversarios (de todo tipo y color), y con su carisma especial, ha visto como unas Elecciones Generales (28A) y otras Municipales, Autonómicas y Europeas (26M), le han otorgado el beneplácito general para que gobierne en La Moncloa y en la práctica totalidad de las ciudades, diputaciones y comunidades autónomas, además de haber conseguido el mayor número de escaños para .

Muchos hicieron lo posible y lo imposible para defenestrarlo, a bastantes de ellos los tenía dentro de su propio partido. El caso es que, tras un año, nadie osa discutirlo y mucho menos enfrentarse a él.

El PP puso a Pedro Sánchez una y mil veces contra las cuerdas, demandándole la convocatoria de elecciones y reprochándole que estaba gobernando bajo un pacto de perdedores.

Al final se convocaron (adelantadas) las tan ansiadas Elecciones Generales que se le pedían. Y ya saben que ocurrió, sirvieron para visivilizar la decadencia de un PP que, en la actualidad, pasa por uno de los peores momentos de toda su historia, carente de líderes con carisma y con “chispa” política, además de buscar su sitio dentro de la actual y variopinta política española. ¡Ahí están los resultados!.

En todo caso estas letras no son más que un apunte de la idiosincrasia del pueblo español, somos capaces de lo peor y de lo mejor, y como tal somos capaces de lapidar a una persona, partido político y lo que se nos ponga por delante, y a los dos días llevarlo a los altares. Así somos, así hemos escrito la gran Historia de España y así seguiremos por los siglos de los siglos escribiéndola. Va en los genes, en la sangre, en una forma de ser y de hacer (o de no hacer).

El caso es que, como recientemente ha dicho el gran periodista , Pedro Sánchez se ha convertido en (redacto textualmente) el “puto amo” (dicho con todo el cariño, simpatía y educación que sin duda tiene este enorme periodista y escritor) de la política española, en una “marca” política que da peso y valor a un PSOE por el que también hace algunos años nadie daba un “duro” por él.

Por cierto, para los más sensibles y mal pensados, informarles que la RAE permite (desde marzo de 2019, donde lo explica y aclara) el uso de “puto” como prefijo intensificador, tanto para resaltar lo malo como lo bueno. Obviamente, en lo que nos ocupa, actúa como intensificador de algo positivo, algo favorable.

Pero, siguiendo con este artículo, que nadie se rasgue las vestiduras ante lo escrito ni le dé mayor importancia, porque mañana o pasado todo cambiará y, donde los españoles han dicho “digo”, mañana dirán “Diego”, y así seguiremos haciendo y escribiendo la historia de este país, con nuestras rarezas, envidias y torpezas

De momento, hoy por hoy, tal y como señala Fernando Ónega, Pedro Sánchez es el “puto amo” de la política en España, pese a quien pese y duela a quien le duela. Desde luego el libro de Sánchez, “Manual de Resistencia”, constituye toda una cátedra de cómo aguantar carros y carretas, y vivir para contarlo. Él sabrá lo que ha pasado y lo que habrá tenido que aguantar, solo él.