Recuerdo aquellos tiempos en que “algunos” corrían delante de “los guardias” y recuerdo con qué ilusión “algunos” se revelaban contra cualquier atisbo dictatorial o en contra de la libertad (de cualquier libertad). Recuerdo cómo la juventud (divino tesoro) se lanzaba a la calle a reivindicar sus derechos de todo tipo. Recuerdo con qué ilusión se afrontaban unos años de transición donde “todos” participaban (mayores, jóvenes…) en cualquier acto reivindicativo en pro de la democracia, la justicia y la libertad. Recuerdo cuando los sindicatos eran SINDICATOS al servicio del trabajador y de los oprimidos. Recuerdo que la gente participaba masivamente en las urnas, desde las de su comunidad de vecinos para votar al presidente, hasta unas elecciones generales como las del año 1982 donde se alcanzó una participación de casi el 80%. Y también recuerdo, con tristeza, cómo en las últimas elecciones apenas se ha llegado al 60% si tenemos en cuenta votos en blanco y papeletas nulas. Y recuerdo cómo a la juventud se nos abría un futuro (no se nos cerraba) en aquella década prodigiosa de los años 80. Por los menos teníamos esperanzas todo parecía venir de cara: la recién llegada Democracia, el Mercado Común, las libertades individuales de la persona de afiliación a cualquier partido político.

Y recuerdo especialmente cuando el 9 de abril de 1977 se legalizó el de España, y ese día muchos hombres y mujeres de este país lloraron de alegría y de gozo al ver que su lucha interminable de cárceles y martirio por fin había acabado. Personas que se habían dejado su juventud y su vida por luchar contra una dictadura y en favor de la libertad, la justicia, la paz y unos trabajos dignos y respetables. Ni más, ni menos.

Los que hoy en día se dan golpes de pecho apelando al progresismo de la izquierda y a unas u otras corrientes ideológicas, me hubiera gustado haberlos visto en los años 60, y menos, en plena dictadura, gritar contra el régimen. Muchos no tienen ni idea de lo que es ser de izquierdas ni de lo que es el progreso, ni mucho menos el concepto de justicia y libertad bien entendidas. Qué fácil es decir soy de izquierdas cuando no se ha luchado por conseguir poder decirlo, y por las libertades. Cuando todo se te ha dado y otorgado.

Muchos de los que hoy en día ya no están, se pasaron la vida en las cárceles y se jugaron la vida a diario para conseguir que “algunos”, de los llamados de izquierdas, se lleven a sus casas no menos de 6.000 euros al mes mientras se les llena la boca de “progresismo ideológico” en pro de unas ideas que ni ellos mismos se creen.

Y recuerdo cómo el día 10 de abril de 1977 la gente devoraba los periódicos porque no se creían lo que se decía “que el Partido Comunista había sido legalizado”. Entresacando un párrafo del periódico El País (10-04-1977) de entonces decía lo siguiente literalmente: “El fue legalizado ayer, después de estar cerca de cuarenta años proscrito, con su inscripción en el Registro de Asociaciones Políticas del . El hecho se ha producido a los dos meses de que dicho partido hubiese solicitado su legalización y a la semana de que el se declarase incompetente en el asunto y devolviese la documentación al Gobierno. La legalización constituyó, según parece, una sorpresa para los dirigentes del PCE, la mayor parte de los cuales se encuentran en estos días fuera de ”.

Sí, recuerdo cómo la gente se “tiró” a las calles para celebrar lo que durante 40 años se le había prohibido: SU LIBERTAD, “casi na”!!!

Y recuerdo tantas cosas que esto sería interminable…

Y saben por qué recuerdo tantas cosas, porque ahora ese espíritu de entusiasmo de las “gentes” por construir más y mejor “esta España nuestra” (como decía la gran cantautora Cecilia), esas inquietudes de todos por salir de aquella dictadura a la que un golpe de estado nos llevó a la fuerza, se han desvanecido, sencillamente ya no están. Esa ilusión de aquellos años donde a todos y a todas se nos habría un futuro hoy en día no existe.

España necesita de nuevo creer en sí misma, y necesita jóvenes comprometidos, y veteranos que sepan inculcarles el valor de esfuerzo, del sacrificio, de la lucha, de las inquietudes, del compañerismo, de principios, de valores humanos… y de tantas y tantas cosas que se han perdido.

Y recuerdo… recuerdo (y os aseguro que no soy comunista) aquella frase que decía Dolores Ibárruri Gómez, llamada la Pasionaria, histórica presidenta del P.C.E., “Es preferible morir de pie que vivir de rodillas” (dicha antes por ).

Y cómo sigo recordando, les quiero recordar a todos, jóvenes y no tan jóvenes, que se repasen los últimos años de la historia de España para que sepan porque ahora podemos disfrutar de unas libertades y una cierta calidad de vida que hace algunas décadas se nos negaron. Hay miles de libros al respecto donde aparecen personas y colectivos a los que parece que los hombres quieren hacer olvidar pero que fueron el abanderado de que hoy podamos disfrutar de esta incipiente e inmadura (a las pruebas me remito) democracia que tenemos en España.

Y muchos de vosotros os preguntaréis a qué vienen tantos recuerdos. Pues os explico que todos estos recuerdos me vienen a la mente hoy en día cuando veo cómo todos unos ideales, por los que tanta gente luchó de acuerdo al ideario de y algunos más, se están haciendo trizas por el egoísmo y la lucha de poder que actualmente hay en los partidos llamados de izquierdas. Jamás en la historia de la Democracia ha estado la izquierda española tan desunida como ahora. Y vuelvo a decir lo que ya dije en mi anterior escrito (editorial), España necesita partidos políticos con planteamientos de políticas de Estado, no de intereses partidistas ni ideológicos. Y España necesita también un , sin fisuras, y con capacidad para reunir, de nuevo en él, a todos los que de acuerdo a su criterio piensen en un modelo de país conforme al ideario que en su momento planificó Pablo Iglesias y otros muchos apoyaron y siguieron posteriormente. ¡De acuerdo! adaptado al siglo XXI, pero con la misma filosofía e idiosincrasia.

Por cierto, para quien no lo sepa o no se acuerde, Dolores Ibárruri reposa en una tumba situada junta a la del fundador del PSOE, Pablo Iglesias. Que cada cual piense lo que quiera…

Mientras yo… sigo recordando.