El más rancio nacionalismo independentista catalán brinda este domingo mientras ve cómo el resto de españoles se enzarzan tras caer en su juego de sedición.

Se saldrán con la suya enfrentando al resto de los españoles, conseguirán y harán lo que se les permita por conseguir lo que llevan persiguiendo durante décadas, que es la independencia .

Las altas esferas de la burguesía catalana se encuentran en disposiciones dispares, algunos de ellos, empresarios de importantes medios de comunicación catalanes, no saben a qué carta quedarse dado que dependen en gran parte de la publicidad institucional, en manos de la Generalitat, y de empresas cuyo sostén de ingresos financieros también depende de esta Institución. Por no hablar de los grupos bancarios, financieros y de seguros catalanes. En todo caso, opiniones contrarias en esta importante y fuerte clase social catalana con una enorme influencia en la sociedad.

Pero los españoles no podemos ni debemos entrar en su juego. Un juego que este domingo, 1 de Octubre, están sabiendo manejar de manera maquiavélica en busca de sus propósitos, que no son otros que hacerse oír, dentro de España pero especialmente fuera de sus fronteras.

Van de víctimas, como el que nunca ha roto un plato. Pretenden hacer ver que la culpa de lo que ha pasado este 1-O es del resto del Estado Español y de aquellos catalanes (que son mayoría) que no quieren la independencia. Han traído observadores internacionales, evidentemente de su cuerda independentista, para que les sirvan de “portavoces” ante la opinión pública internacional. Pero ocurre que por muchos observadores que traigan este “intento” de referéndum es contrario a las leyes españolas y al derecho internacional. Pero la realidad es que ellos y solo ellos son los que han provocado todo lo que este domingo haya podido ocurrir.

Según la Asociación Española de Profesores de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales (AEPDIRI), el referéndum catalán no se fundamenta en el Derecho Internacional. Cientos de profesores de Derecho Internacional Público en España han firmado un manifiesto en este sentido.

El secretario general de Venecia, Thomas Markert, aseguró recientemente que el referéndum convocado en Cataluña “no cumple” con los estándares de su institución. En declaraciones a la agencia Europe, Markert recordó que la Comisión de Venecia -órgano consultivo en materia constitucional del Consejo de Europa-, nunca ha tomado formalmente posición sobre el caso del referéndum catalán, pero subrayó que la consulta convocada para el 1 de octubre no se aviene con el Código de Buenas Conductas para Referendos de ese organismo, ya que no respeta la Constitución española.

Y así podíamos argumentar con razonamientos basados en representantes de los más importantes organismos internacionales la ilegalidad de este, repito, “intento” de referéndum. Pero a ellos (los independentistas) les da igual. Quieren hacerse oír y hacer ruido, cuanto más mejor. Y les importa un carajo el hecho de que el resto de la Sociedad española pueda llegar a “enfrentamientos”.

Tras este 1-O manipularán de la manera más “oscura” posible lo ocurrido, verán sombras donde solo hay luces, “sangre” donde solo hay tinta roja, fotografías publicadas en acontecimientos de años anteriores las harán como ocurridas este 1-O, culparán de todo lo ocurrido a los Poderes del Estado y a todos los partidos políticos demócratas… todo les será válido, ¡irán de víctimas!

Como he dicho antes, se saben de memoria la filosofía de Maquiavelo “el fin justifica los medios”, una frase atribuida al escritor, y relevante personaje de la Italia renacentista, , quien defendió a través de su obra literaria la manera más amoral y déspota de hacer política. Incluso existen fuentes que indican que fue el propio Napoleón Bonaparte quien la dijo tras la lectura de ‘El Príncipe’, la obra más insigne de Maquiavelo. Pero los españoles demócratas (todos, de cualquier ideología que queramos a este País) sabremos ser inteligentes y no caer en sus provocaciones. ¡Eso espero!

Y PARA FINALIZAR, LO QUE DICE EL ARTÍCULO 155 DE LA CONSTITUCIÓN

La Constitución española de 1978

Título VIII. De la Organización Territorial del Estado

Capítulo tercero. De las Comunidades Autónomas

Artículo 155

Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del , podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.