Estoy observando que desde el intento de referéndum ilegal en Cataluña muchos quieren comparar esta situación, de enorme gravedad, e histórica por su transcendencia, con otras cuestiones también de enorme importancia y relevancia pero desde luego a años luz de poderse comparar con lo que puede ser la ruptura social, económica y financiera que puede suponer la independencia de Cataluña por las bravas, a la ligera y contra toda norma nacional e internacional vigente.

Antes de que nadie pueda hacer algún comentario al respecto me adelanto a decir que, temas como:

  • La corrupción.
  • El paro.
  • Las Pensiones.
  • La caja de las pensiones.
  • La precariedad laboral.
  • La fiscalidad.
  • La vivienda.
  • La Sanidad.
  • La Educación.
  • Etc, etc, etc.

Son problemas que a todos nos preocupan de manera trascendental en el día a día. Y que nos seguirán preocupando y seguiremos reclamando a los gobiernos de turno hasta que se resuelvan y exista la igual y justicia social que todos deseamos. Por eso lucharemos todos hasta la extenuación. Hasta ahí todo correcto.

Dicho lo cual he de decir, sin embargo, que siendo todos esos temas claves y transcendentales, el asunto de Cataluña en relación a una posible independencia de manera ilegal, irresponsable y no consensuada, es uno de los problemas más graves y de mayor calado social y económico que España, tal cual la conocemos hoy, ha podido tener desde la Guerra Civil. Puede llegar a ser tan crucial que podría poner en peligro la propia organización en todos sus aspectos de España como Estado dentro de la UE.

Para aquellos que no lo sepan he de decirles que Cataluña representa cerca del 20% del PIB al total nacional, más o menos como la Comunidad de .

La salida de una Comunidad como Cataluña de la economía nacional puede dar al traste con gran parte de las variables que influyen en el estado de bienestar de todos los españoles.

Además, en relación a Cataluña quiero recordar que esta Comunidad vende el 80% de su producción al resto de España (40%) y a Europa (40%) y que una salida de la UE sería un suicidio económico para las empresas catalanas que verían encarecidos sus aranceles en un 15% sin el “paraguas” fiscal que actualmente tiene por el hecho de ser una región perteneciente a un estado miembro de la UE.

Y como todo este tema es muy largo, técnico y complejo, solo voy a pedir, por favor, a todos aquellos que ven en esta situación algo meramente de ideología y de partidos políticos (solamente, aunque también), que se den cuenta que estamos ante un gravisimo problema, de proporciones enormes para el futuro de España y la propia región de Cataluña, tanto dentro de la UE como en el resto del mundo.

Nos estamos jugando nuestro futuro, el de todos los españoles, catalanes incluidos.

Derecho a decidir sí, por supuesto, pero con la ley en la mano, de manera responsable y consensuada, y teniendo en cuenta, se quiera o no, y les guste a algunos o no, que Cataluña ha formado parte desde siempre del territorio nacional y que son innumerables los asuntos sociales, culturales y económicos que nos unen para saltarnos todo esto de un plumazo, por mucho que lo diga quien lo diga.