He visto por “ahí” algún debate en el que se discute si la tauromaquia, de la que tanto se ha escrito, pintado y esculpido a lo largo de la Historia es o no cultura, y peor aún, si es de derechas o de izquierdas. En fin…

No voy a nombrar a los cientos de pintores, escritores, poetas, escultores, etc., etc., internacionalmente conocidos y prestigiados de todos los tiempos y de todas las ideologías, que han elevado la cultura española al más alto nivel poniendo como base de sus obras la tauromaquia.

Se podrá o no estar de acuerdo, pero negar la evidencia del hecho, nos guste o no, de que la tauromaquia forma parte de las raíces culturales, la tradición y la historia de este país es no conocer la historia de España. De esto podrá dar fe cualquier erudito y leído en Historia que se precie.

Pero bueno si lo que queremos, también en esto, es arrasar de un plumazo y a golpe de populacho uno de los signos de identidad cultural y artística de este país, pues igual lo conseguimos. Es muy español buscar nuestro propio aniquilamiento en todos los aspectos, no hace falta que venga nadie de fuera.

Debe ser que en esta ‘piel de toro’ no tenemos cosas más importantes que sacar a colación y desprestigiar, máxime en época electoral.

Los políticos deben estar frotándose las manos cuando observan que “entramos al trapo” hablando de toros y así no hablamos de las cosas urgentes y necesarias que han puesto a España a la cola de Europa.

Enfoquemos el gran problema de este país, que es ponernos todo el mundo a trabajar y a producir para poder generar tributos con los que generar demanda interna, aumentar nuestro PIB, poder pagar nuestras pensiones y tener una educación y sanidad pública en condiciones dignas, o viviendas sociales asumibles para todos los bolsillos. En otros grandes temas de calado social.

Eso y no otra cosa es lo que les debemos de exigir, de manera prioritaria, a nuestros políticos, con valentía y decisión, sean o no de nuestra “cuerda”.

No perdamos el Norte porque es lo que algunos políticos van buscando en época electoral.

En la imagen, un grabado taurino de Goya.