A río revuelto, como se ve que los populistas y demagogos, antitaurinos y mal llamados animalistas, no tienen otra cosa mejor que hacer y criticar, se dedican, cada vez con más fuerza, sobre todo en esta época estival, en toda España, como en casi todos los pueblos tienen como piedra angular de sus fiestas al toro, no solo a desprestigiar la Tauromaquia, sino a hacer juicios de valor y determinar de qué cosas tenemos los demás que hablar, cómo hablar, dónde ir o no ir, de qué y cómo escribir y hasta qué ver y oír. Estos antitaurinos aplican la técnica lingüística del “calumnia que algo queda”.

‼Qué barbaridad, qué nivel de libertad democrática y defensa de la pluralidad cultural, de ideas y de pensamiento.‼

He visto por “ahí” algún debate en el que se discute si la Tauromaquia, de la que tanto se ha escrito, hablado, pintado y esculpido a lo largo de la Historia es o no cultura, si forma parte o no del llamado arte, y peor aún, si es de derechas o de izquierdas. En fin…

No voy a nombrar a los cientos de pintores, escritores, poetas, escultores, etc., etc., internacionalmente conocidos y prestigiados de todos los tiempos y de todas las ideologías, que han elevado la cultura española al más alto nivel poniendo como base de sus obras la tauromaquia.

Se podrá o no estar de acuerdo, pero negar la evidencia del hecho, nos guste o no, de que la tauromaquia forma parte de las raíces culturales, la tradición y la historia de este país es no conocer la historia de España. De esto podrá dar fe cualquier erudito y leído en Historia que se precie.

Pero bueno si lo que queremos, también en esto, es arrasar de un plumazo y a golpe de populacho uno de los signos de identidad cultural y artística de este país, pues igual lo conseguimos. Es muy español buscar nuestro propio aniquilamiento en todos los aspectos, no hace falta que venga nadie de fuera.

Debe ser que en esta ‘piel de toro’ no tenemos cosas más importantes que sacar a colación y desprestigiar, máxime en época electoral.

Lo que llama la atención de todo esto es que estos antitaurinos e intolerantes, que buscan el titular fácil, populista y demagogo en los medios de comunicación, ponen el grito en el cielo cuando, sin embargo, otros que sí practicamos la libertad en todos los aspectos, se nos ocurre escribir en defensa de esta castigada y perseguida Tauromaquia.

Los defensores de la Tauromaquia y de todo lo que representa estamos siendo vilipendiados y “ajusticiados” como si estuviéramos en la época de la Inquisición. ‼Qué cosas hay que soportar en los tiempos que estamos.‼