‼Desde luego, visto lo visto, el gran problema de España es, sin duda, la Tauromaquia. Y también dos huevos duros, que diría Groucho Marx‼

Si nos preocupáramos, con la misma intensidad, también en las redes sociales, por los graves problemas de este país, como el paro, la vivienda, la sanidad, la educación, las pensiones, la fiscalidad, la corrupción, etc., etc., y censurásemos la falta de acciones y gestiones en este sentido de la clase política en general, otro gallo nos cantaría. Pero claro es más fácil criticar, censurar y despotricar sobre algo intranscendente, como es este arte ancestral y cultural, raíz milenaria de los orígenes de un país, que algunos, que así mismo se llaman “progres” (definición que no tengo muy claro qué significa) quieren eliminar solo porque se consideran más “listos, inteligentes y culturetas” que el resto de los mortales que, humildemente, habitamos la tierra. ‼Faltaría más‼

Igual estos “progres intelectuales”, “culturetas” de pacotillas, que se consideran con derecho a decidir el concepto del bien y del mal en cualquier aspecto de la vida con el que ellos no “comulguen”, y a realizar juicios de valor sobre todo aquello que a ellos no les gusta, o más bien no entienden, o ambas cosas, lo que deberían de hacer es predicar con su filosofía de vida y dejar que cada uno haga y practique lo que quiera siempre y cuando no perjudique al resto de la sociedad. Pero claro, a lo mejor también existe una clase social, cual si de un lobby se tratara, desde luego mucho más “culta”, que se cree con derecho a imponer a la otra, mucho menos “culta”, aquellas cosas que deben de ver, leer, oír, practicar o incluso hasta estudiar. ‼Viva la libertad y la democracia por la que muchos de nosotros, y especialmente nuestros ancestros, hemos venido luchando durante tanto y tanto tiempo. Qué cosas‼

La Tauromaquia, con todo lo que representa, que estoy convencido muchos no ven, o no quieren ver, y solo les sirve de argumento para sus patrañas el momento en que el toro es estoqueado en la plaza, es un tema recurrente en la actualidad para algunos que, paradójicamente, suelen critican la intolerancia y la falta de libertades en cualquier orden, pero que no admiten que a otros les guste y aplaudan esta actividad que no hace absolutamente daño a nadie y que supone la principal nómina para cientos de miles de personas en España, además de una de las principales fuentes de ingresos de la inmensa mayoría de los pueblos de este país con motivo de sus Fiestas.

Decía que: “El toreo es un arte misterioso, mitad vicio y mitad ballet. Es un mundo abigarrado, caricaturesco, vivísimo y entrañable el que vivimos los que, un día soñamos con ser toreros”.

Foto: Toros bravos de la ganadería de en la finca El Palomar (Povedilla - Albacete).