En los últimos tiempos se están viendo y viviendo exaltaciones en pro de dictadores, asesinos, organizadores de holocaustos de todo tipo que acabaron con la vida de millones de personas en Europa, y por supuesto también en España que mantuvimos una dictadura durante 40 años.

Justo estos días, con motivo del aniversario de la muerte del dictador (20N), se están viviendo en nuestro país situaciones que, más que ir a menos en el tiempo, parece que vayan a más por la fuerza que cobran las manifestaciones de sus correligionarios enalteciendo los actos y la tragedia social a la que su forma de gobernar (bajo el terror) sumió a España en un país invadido por el miedo, el desaliento y sin esperanza hasta muy pocos años antes de su muerte.

En una Democracia no se puede ni se debe consentir cualquier tipo de apología fascista, ni exaltaciones públicas radicales, tanto de izquierdas como de derechas, que atenten contra la dignidad del ser humano, y por tanto contra una forma de gobierno marcada por el respeto de unos y otros bajo la bandera de y teniendo siempre como piedra angular la dignidad de la persona y sus derechos como ser humano.

Los gobiernos deberían tomar nota de que ni siquiera en Democracia se puede hacer lo que se quiera si va en detrimento de la dignidad y el respeto del individuo.

La Paz, la Justicia, el Respeto, la Dignidad de la persona está reñida con este tipo de manifestaciones que no respetan nada más que a los que piensan como ellos: fascismo en estado puro.

No todo vale en política, tan poco en una Democracia si queremos conservarla alejada de fanáticos a los que solo les interesa su ego y ver satisfecha su locura en un atentado constante ante la dignidad del ser humano.

El fascismo, los radicalismos, la falta de tolerancia, la falta de respeto, la incomprensión… el concepto de superioridad y el fanatismo asoló Europa durante muchas décadas del pasado siglo 20. Millones de personas murieron por ello. Todavía hoy muchos no olvidan.

Siguen vivos muchos sufridores de tantos y tantos holocaustos producidos durante el pasado siglo, y para que no se olvide ahí están los hijos y nietos de esas víctimas, inocentes, ante la locura de dictadores, fascistas, intransigentes, fanáticos de la política, la religión, la raza o el color de la piel.

Hoy, vuelven a surgir, con fuerza, estos movimientos de gente sin alma cuya capacidad de raciocinio está tan limitada que puede, sin la menor duda, volver a encender la llama del odio entre gran parte de una población que, no nos engañemos, está tan falta de valores como de principios morales y éticos.

Democracia sí, pero controlada para que pueda perdurar alejada de fanatismos y radicalismos que no caben en ella.

En la magistral película de ‘El Gran Dictador’ protagonizada por Charles Chaplin, en ese gran discurso que pronuncia, y que ya forma parte como uno de los mejores de la historia en pro de la Democracia, la defensa de los Derechos de los seres humanos, dice cosas como esta: “Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura”. Y matiza que “sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo”.

Por si a alguno le interesa volver a recordar este famoso discurso de Charles Chaplin en la película de “El Gran Dictador”, publico el vídeo adjunto. No tiene desperdicio. Y lo que es más llamativo es que la película se rodó en el año 1940, cuando todavía el fascismo no estaba, aún, en su punto más álgido, aunque bien es cierto que ya hacía sus pinitos.

Sin duda, Charles Chaplin fue un visionario de los acontecimientos que algunos años después asolaron Europa e hizo temblar al Mundo.

VÍDEO - FRAGMENTO DE CHARLES CHAPLIN EN LA PELÍCULA ‘EL GRAN DICTADOR’ PONIENDO EN VALOR LA DEMOCRACIA, LA LIBERTAD Y LA DIGNIDAD DE LOS SERES HUMANOS CONTRA EL FASCISMO ⏩: