Qué cinismo e hipocresía, nadie quiere nuevas elecciones, se les llena la boca a todos decirlo, pero nadie se pone de acuerdo con nadie.

Un sistema político que es incapaz del consenso entre las partes y que solo es capaz de formar gobierno cuando hay mayorías absolutas, dista mucho de poderse llamar democrático, más bien es partitocrático.

Lo de buscar el bien de los españoles (de todos), el acuerdo, lo que a todos los partidos les une (que debe de ser el bienestar colectivo del pueblo español y no mirarse sus ombligos) y no lo que los separa, son conceptos que no terminan de entender nuestros dirigentes políticos.

Ya el barómetro del CIS de este mes de junio sitúa las gestiones y actuaciones de la clase política entre las máximas preocupaciones de los españoles de a pie, solo detrás del paro. ¿Llegan nuestros políticos a leer estos estudios? ¿Y si los leen, qué piensan?

Pero nada, ellos a lo suyo y si hay que repetir elecciones en busca de esas mayorías que permitan “zonas políticas de confort” pues las repetimos y punto. “Y ya si eso ya…”

De lo que unos y otros no se dan cuenta es que la pluralidad política en España es ya un hecho y que más pronto que tarde tendrán que entender de qué va esto de la democracia y cómo ejercerla, y dar ejemplo de ello. Y todo ello por encima de posibles presiones de grandes Lobbys corporativos de todo tipo que quieran influir en la toma de decisiones finales. Porque quien debe quitar y poner a nuestros dirigentes políticos es el Pueblo Soberano y no “otros”. A esto se le llama Democracia, lo “demás” es otra “cosa”.

Saco a colación algunas frases de :

“Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo”.

“Se puede ganar con la mitad, pero no se puede gobernar con la mitad en contra”.