La consejera de Cultura, Soledad Herrero, ha visitado recientemente el Centro de Conservación y Restauración de Castilla-La Mancha, entidad dependiente de la Consejería de la que ella es titular, y del que ha destacado que realiza “un trabajo espléndido al servicio de la restauración de nuestro patrimonio”.

Este centro es “una herramienta imprescindible para la recuperación del patrimonio castellano-manchego”, ha señalado Herrero, quien ha puesto en valor que durante este 2008, la Consejería de Cultura está destinando “cerca del 40 por ciento de su presupuesto a políticas de protección y difusión del patrimonio de nuestra región”.

Con motivo de esta visita, Herrero ha destacado la labor que se realiza desde el Centro de Restauración, y que permite “salvaguardar la herencia recibida de nuestros antepasados y devolverle su dignidad”, ya que por estas instalaciones pasan esculturas, pinturas, documentos y piezas arqueológicas “de gran valor, que tenemos la obligación de conservar para generaciones venideras”, ha señalado la consejera.

A este respecto, durante el presente año se está actuando en 62 piezas de diversa procedencia, ha explicado la titular de Cultura, quien durante la visita estuvo acompañada por el director del Centro, José Pedro Muñoz.

Soledad Herrero también ha recordado que durante el periodo 2004-2007, se ha actuado sobre 405 bienes culturales, para lo que se ha destinado una inversión cercana a los 1,7 millones de euros. De todas estas piezas, 126 son de titularidad eclesiástica, mientras que las 281 restantes son bienes adscritos a bibliotecas, archivos y museos públicos de Castilla-La Mancha.

Divididas por especialidades, 203 han sido piezas arqueológicas; 80 de carácter documental; 83 han sido pinturas y 39 esculturas, correspondientes a los cuatro talleres en que se organiza la actividad del Centro.

Funciones del Centro

Dedicado a la protección y conservación del patrimonio cultural de carácter mueble de interés para Castilla-La Mancha, el Centro de Conservación y Restauración inició su andadura como unidad de gestión dependiente de la Consejería de Cultura, en junio de 2004.

Desde entonces, este centro se ha configurado como “un servicio público esencial, gracias a la profesionalidad de sus trabajadores, sin cuyo esfuerzo no podríamos estar hablando de uno de los centros más eficaces de España en la restauración del patrimonio mueble”, en palabras de la consejera de Cultura.

La actuación que lleva a cabo sobre las piezas que recibe tiene que ver con la Gestión de Patrimonio Mueble, la Conservación Preventiva y la Intervención de éstas, ya sean adscritas a centros museísticos del sistema de Museos de Castilla-La Mancha, así como sobre bienes culturales de titularidad eclesiástica de interés patrimonial.

La planificación y coordinación técnica de las campañas de inventario de bienes muebles en nuestra región, así como el estudio y propuesta de expedientes de inclusión de piezas en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español, es otra de sus funciones, además de la acreditación de especialistas en materia de patrimonio histórico mueble en los casos que se requiera.

El desarrollo de estudios, metodologías y normativa en materia de conservación y restauración, y la asistencia técnica a las instituciones del Patrimonio Histórico en Castilla-La Mancha y la colaboración en proyectos cuyo objeto sea la difusión, también figuran entre las actuaciones de este centro.

Algunas obras intervenidas

En cuanto al taller de escultura, algunas de las piezas más relevantes sobre las que se ha actuado en el periodo 2004-2007, han sido, entre otras, ‘Inmaculada Concepción’, de Pedro de Mena y Medrano (segunda mitad del siglo XVII), procedente del Monasterio de las Madres Benedictinas de Toledo, o ‘Santa Rosa de Viterbo’, atribuido a Salzillo (siglo XVIII), y procedente de la Ermita del Cristo de las Eras, en Carcelén (Albacete).

Respecto al taller de pintura, se ha intervenido durante el mismo periodo, por ejemplo, sobre la ‘Inmaculada Concepción’, de Jerónimo Ezquerra (1660-1733), procedente del Museo Diocesano de Ciudad Real, o ‘El Descendimiento y la Resurrección’, atribuidas a Luis de Carvajal, (siglo XVI), que decoran las puertas del Claustro de la Mona, en el Convento de las Comendadoras de Toledo.

Por su parte, algunas de las actuaciones más destacadas en el taller de papel y documento gráfico, también desde 2004, son, entre otras, el ‘Atlas de Gerardus Mercator’ (1613, Amsterdam), procedente del Fondo Borbón Lorenzana de la Biblioteca de Castilla-La Mancha; restos de una Torah manuscrita en lengua hebrea de la Baja Edad Media, localizada durante la intervención de un inmueble de Toledo, así como diversos documentos firmados por El Greco, Garcilaso de la Vega, y Luis Tristán, procedentes del Archivo Histórico Provincial de Toledo, de los que algunos fueron exhibidos en la muestra ‘El Greco y su Taller’, que se expuso en Atenas en 2007.

Por último, en materia de arqueología, algunas actuaciones relevantes han sido la recuperación de la ‘Corona de la Inmaculada’ (siglo XVII), procedente del Convento de las Benitas de la Purísima Concepción, en Toledo; las Yeserías del Patio de los Naranjos del Monasterio de Santa Clara, también en Toledo; o sobre materiales ibéricos procedentes del Parque Arqueológico de Alarcos-Calatrava, en Ciudad Real; además del Togado Romano aparecido en un inmueble de la calle de la Plata, en Toledo.