El Príncipe Naruhito reconoce en Castilla-La Mancha “una España contemporánea que ha sabido compatibilizar un gran desarrollo con tradición”
Tras su visita a Toledo, Consuegra, Alcázar de San Juan y Campo de Criptana
Acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, el Príncipe Heredero de Japón, Naruhito, tuvo ocasión de conocer los molinos de viento que protagonizan la ilustre obra del Quijote y comprobar que La Mancha existe, que es un lugar que va más allá de la imaginación de Cervantes, se puede y se debe visitar. Barreda intercambió impresiones con el heredero del trono nipón sobre cuestiones hídricas y vinateras.
El Príncipe Heredero de Japón, Naruhito, ofreció sus primeras palabras en el brindis que tuvo lugar momentos antes del almuerzo que le ofreció el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, para poner de manifestó que la de hoy (viernes, 19 de julio) había sido una jornada de visitas impresionantes “porque he podido percibir una España contemporánea que está logrando un desarrollo admirable conviviendo con su rica tradición”.
Del mismo modo agradeció al presidente Barreda su amable invitación y la cálida hospitalidad que le ha dispensado en este recorrido. Recordó que visitó Toledo en 1985 y añadió “me causa mucha alegría poder visitar la tierra natal de Don Quijote, la tierra del sueño para muchos japoneses”.
En este orden de cosas el Príncipe Heredero japonés explicó que ya en el año 2005 el presidente Barreda estuvo en Japón con motivo de la Exposición de Aichí y hoy es él quien viene a España a visitar la Expo de Zaragoza en la que también tiene previsto visitar el pabellón de Castilla-La Mancha para conocer de cerca la maqueta del artilugio de Juanelo Turriano, inventado para subir agua del Tajo a la ciudad de Toledo. Naruhito se ha mostrado especialmente interesado en el artificio del ingeniero e inventor y buscó el sitio exacto en el que se ubicaba para tomar él mismo imágenes desde ese punto.
Por su parte el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, reconoció que es una gran satisfacción que conozca Castilla-La Mancha y sienta la hospitalidad “de nuestra gente”. En este contexto le explicó que ésta Comunidad Autónoma se está especializando en producir energía limpia con el sol y con el viento, pero -apuntó- “la energía más limpia es la que brota de nuestros corazones cuando recibimos a nuestros huéspedes”.
El presidente Barreda explicó al príncipe heredero, muy concienciado con el uso del agua, que en esta tierra no hay mucha agua, de hecho los molinos de viento se introdujeron para moler el grano en época de sequía, pero “nosotros aquí hacemos un uso racional de un recurso que cada vez es más escaso” indicó.
“Poco agua pero mucho vino”, dijo el presidente Barreda que garantizó la calidad de nuestros caldos e indicó que Castilla-La Mancha cuenta con 600.00 hectáreas de viña, “un verdadero mar de viñas por eso para nosotros la viña y el vino tienen gran importancia social económica y cultural”.
José María Barreda concluyó su brindis subrayando que “el vino alegra el corazón de los hombres, dicen los salmos y quiero alzar mi copa para brindar en honor del príncipe heredero del Japón y desearle lo mejor”.
Los molinos de la novela
Acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, el Príncipe Heredero de Japón, Naruhito, tuvo ocasión de conocer los molinos de viento que protagonizan la ilustre obra del Quijote y comprobar que La Mancha existe, que es un lugar que más allá de la imaginación de Cervantes, se puede y se debe visitar.
En su periplo por Consuegra, el mandatario japonés, guiado por el presidente Barreda, conoció el Cerro Calderico de la localidad, los once molinos de viento y su castillo. Pudo disfrutar de la dimensión del molino ‘Rucio’ desde su interior. Naruhito se ha interesado especialmente por el sistema de funcionamiento de los molinos de viento y ha destacado el tremendo trabajo esto supone.
En este contexto, al Príncipe Heredero de Japón le ha resultado muy curioso el método de aviso para los encargados del molino a la hora de recibir visitas, ya que, debido al ruido de las aspas, no escuchan si alguien llama a la puerta de entrada. Por ese motivo, los visitantes lanzan piedras a una de las palas del molino, avisando así de su llegada.
Desde Consuegra, el Príncipe Heredero de Japón marchó a Alcázar de San Juan donde degustó un rico almuerzo de productos típicamente castellano-manchegos al tiempo que conoció el funcionamiento de una bodega de vino y pudo catar sus ricos caldos.
A su llegada a Alcázar de San Juan, Naruhito ha sido recibido por un grupo de coros y danzas de la localidad, que ha interpretado unas jotas manchegas en honor al Heredero del trono nipón, quien ha pedido a una de las niñas del coro, que cuenta con siete años, al igual que su hija, que le explicara cómo se tocan las castañuelas.
La comida, cortesía el presidente de Castilla-La Mancha al Príncipe Heredero, consistió en una degustación de ricos quesos de la tierra, acompañados por una selección de ricos platos fríos formados por asadillo manchego, ensalada de perdiz, gachas de matanza, migas de pastor y duelos y quebrantos. Los postres consistían en sorbete de vino cencibel y flores manchegas. Todo ello acompañado con ricos vinos de Castilla-La Mancha.
La estancia del Príncipe Naruhito en Castilla-La Mancha concluyó en Campo de Criptana, donde pudo ver en funcionamiento de los molinos “Infanto”, “Burleta” y “Sardinero” y las cuevas de ‘Las Musas’.
Durante toda la jornada, el presidente regional y el heredero nipón han estado acompañados por los alcaldes de Toledo, Emiliano García-Page; Consuegra, Benigno Casas; Alcázar de San Juan, José Fernando Sánchez-Bódalo, y Campo de Criptana, Santiago Lucas-Torres.

