El 26% de los españoles quiere un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, mientras que un 20% prefiere uno de los socialistas en solitario, según la encuesta postelectoral de las elecciones generales realizadas por el (CIS).

Eso sí, el estudio hecho público este miércoles se realizó antes de las elecciones europeas, municipales y autonómicas del pasado 26 de mayo y cuando todavía no se había evidenciado el bloqueo político que se da en la actualidad.

En concreto, la encuesta se basa en un total de 5.943 entrevistas realizadas en 509 municipios de 50 provincias entre los días 10 y 25 de mayo, es decir, en plena campaña de los comicios que tuvieron lugar el día 26 de aquel mes.

El CIS dio a los entrevistados varias opciones favoritas para la formación de gobierno, habida cuenta de que nadie logró mayoría absoluta en las generales. En términos globales, la más apoyada (20,2%) es la de un Gobierno del PSOE en solitario con apoyos puntuales de otros partidos, seguida del 16,1% que se decanta por un Gobierno del PSOE y Ciudadanos.

Sin embargo, aquellas fórmulas que contemplan un Ejecutivo de coalición con Unidas Podemos suman un 26,4%. En concreto, un 15,8% se muestra partidario de un gobierno del PSOE y Unidas Podemos con apoyo de partidos nacionalistas no independentistas, con las abstenciones necesarias, mientras que un 10,6% opta por Gabinete de socialistas, morados e incluso independentistas.

SÓLO EL 2% APOYARÍA UNA ABSTENCIÓN DE PP Y Cs

Los proclives a un gobierno de PP, Ciudadanos y Vox con otros apoyos se quedan en el 10,1%, y sólo el 2,2% vería bien una abstención de PP y Ciudadanos que permitiera al PSOE gobernar en minoría con el apoyo de Coalición Canaria, Compromís y el Partido Regionalista de Cantabria.

El estudio desvela que un 67,7% de los consultados tuvo siempre claro su voto frente a un 18,3% que dudó entre varios partidos o coaliciones. Un 7,5% siempre estuvo en la abstención y un 2,2% se debatió entre si ir o no a votar.

De los que tenían decidido votar pero les costó decantarse por una u otra papeleta, el 21,5% dudó entre el PSOE y Unidas Podemos, el 14,6% lo hizo entre el PP y Ciudadanos y un 12% entre naranjas y socialistas. Los que optaron entre el PP y Vox fueron el 5,1%.

El motivo principal para escoger la papeleta de los que ejercieron su derecho a voto fue su identificación con las ideas del partido elegido (35,4%). Pero también pesó que siempre han votado al mismo partido (19%), que le consideran más capacitado para gobernar (13%) o el candidato a la Presidencia del Gobierno (12%).

El 68,6% de los que acudieron a votar lo hicieron “con convicción”, frente a un 18,4% que reconoce que lo hizo “con ciertas dudas”, otro 6,3% optó por “el mal menor” y un 5,5% eligió papeleta “para evitar que pudiera ganar otro partido”.

FRENAR A LA DERECHA

Asimismo, del 12% que admite que en algún momento pensó en abstenerse pero al final fue a votar, son mayoría (27%) los que lo hicieron para “intentar que ganaran partidos de derechas”, un 22% se animó a ir al colegio por lo que escuchó en la campaña y cerca del 10% lo hizo con la intención de frenar a los partidos independentistas.

Además, en aquellos días previos a las elecciones del 26 de mayo, un 84% de los que votaron el 28 abril confesaba que habría votado por la misma formación de haber conocido los resultados de las generales, sólo un 2,3% admitía que cambiaría su voto y un 8% habría optado por abstenerse o votado en blanco.

La importancia de la fidelidad de voto también se refleja en la única pregunta específica sobre el Senado que incluye la encuesta y que deja claro que, pese a ser listas abiertas, el 75,2% de los entrevistados apoyó a tres candidatos del mismo partido; sólo un 8% puso la cruz en aspirantes de distintas formaciones y un 11,9% directamente no votó.

VALORACIÓN DE LÍDERES

El sondeo postelectoral incluye también una pregunta sobre la valoración de líderes y el del PSOE, Pedro Sánchez, vuelve a figurar con la mejor nota y es el único que llega al aprobado con un 5,1 puntos.

En segundo lugar figuran empatados Albert Rivera (4,2) y los líderes de Unidas Podemos, el morado Pablo Iglesias y el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, con un 4,1 cada uno. El ‘popular’ Pablo Casado se anota un 3,6 y cierra la lista el líder de Vox, Santiago Abascal, con un 2,8.

El CIS se ha interesado por varios aspectos de la campaña electoral, entre otros la influencia de los sondeos a la hora de decidir si iría o no a votar y a qué partido. Del 60% que dice haber tenido conocimiento de encuestas preelectorales, un rotundo 82,5% admite que éstas no le influyeron “nada” en su decisión, el 10% confiesa que sólo un “poco”, un 5,4% señala que “bastante” y sólo el 1,9% dice que le influyeron “mucho”.

CENSURA LA CRISPACIÓN

Los debates electorales tampoco han tenido una gran influencia sobre el sentido del voto ya que, de los que siguieron los programas en los que participaron los candidatos a La Moncloa, sólo un 7,1% admite que cambió su voto.

Respecto a la crispación durante la campaña de las generales, cerca del 60% censura el alto nivel de “agresividad de insultos” considera que hubo “bastante” agresividad e insultos frente a un 18% que opina que no fue así.

Entre los que consideran que hubo mucha o demasiada crispación, el 31% señala a los candidatos del PP como los más agresivos y faltones, el 20% a los de Ciudadanos y el 14% a los de Vox. Ya muy por debajo figura un 5% que afea su tono a los del PSOE y Unidas Podemos.