A ambas, la ministra les ha trasladado su agradecimiento y su intención de que este premio sirva para reconocer el trabajo “de todas las personas que hacen posible” la labor de estas organizaciones.

De Cáritas, Mato ha destacado que lleva desde 1957 trabajando por las personas más desfavorecidas, “defendiendo la dignidad inviolable del ser humano, luchando contra la pobreza, la opresión, la injusticia y la desigualdad”.

De la (ONCE), la ministra ha dicho que, a lo largo de sus 75 años de historia, “ha dado lo mejor de sí para quienes más lo requieren” y ha facilitado la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad.

Además de a estas dos organizaciones, las Grandes Cruces, que se conceden por el , desde hace 23 años, han sido entregadas a título póstumo a la periodista y a la política .

De la primera, la ministra ha dicho que no sólo destacó como profesional, sino también “por su defensa de las causas sociales, los derechos humanos y la igualdad de oportunidades, lo que la llevó a colaborar con Mensajeros de la Paz. De Mercedes de la Merced ha destacado su lucha contra la violencia de género y por la participación de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad.

En el acto también se han entregado tres Cruces de Oro, al diputado , por su labor a favor de las personas con discapacidad, a la y a la , .

La entrega se ha cerrado con la concesión de otras cinco Cruces de Plata, a la congregación de las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, que atienden a mujeres víctimas de la trata; a la de los padres dominicos, con más de 50 años al servicio de las personas sin hogar; la para el Tratamiento Integral de la Parálisis Cerebral Infantil; el presidente de ASPAYM , , por su defensa de las personas con lesión medular, y la presidenta de la Fundación ANAR, Silvia Moroder de , por su ayuda a niños y adolescentes en riesgo.