El Premio Nacional de Cinematografía correspondiente a 2016 ha sido otorgado a . En su fallo, el jurado ha premiado a la actriz “por su trayectoria profesional que viene desde sus primeras películas con apenas 20 años, dejando palpable la estirpe de artistas de donde proviene, trabajando fuera y dentro de nuestras fronteras, marcando con sus interpretaciones la talla de actriz que la han hecho merecedora de numerosos reconocimientos y premios, destacando su amor y generosidad con cada uno de los actores y directores que ha trabajado. Una actriz espontánea, auténtica, arriesgada y original”.

El Premio Nacional de Cinematografía lo concede el la Cinematografía y de las (ICAA), organismo adscrito al , Cultura y Deporte y está dotado con 30.000 euros.

Jurado

El jurado ha estado presidido por , directora general del y de las Artes Audiovisuales; y , subdirectora general y Relaciones Internacionales de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, ha actuado como vicepresidenta. Como vocales, han estado presentes, a propuesta de la , Manuel Cristóbal Rodríguez; por la Unión de Actores y Actrices, José Ángel Ruiz González; por Autores Literarios de Medios Audiovisuales, Ignacio José del Moral Ituarte; por la Españoles (FAPAE), María Consuelo Loureiro Vilarelle; por la y de Medios Audiovisuales (CIMA), Cristina Andreu Cuevas; por el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, Pilar Martínez-Vasseur, Yolanda Flores Remón, Antonio del Real y el galardonado en la anterior convocatoria, .

Biografía

Ángela Molina nace en . Tercera de los ocho hijos del cantante y actor , sus hermanos , , y también se dedican a la interpretación y a la música. Su hija es igualmente actriz.

Estudia ballet clásico, danza española y Dramático en la .

la elige en 1977 para protagonizar, junto a Fernando Rey, Ese oscuro objeto del deseo, película que le proporciona renombre internacional y le abre las puertas de la cinematografía europea. En ella exhibe un temperamento vivo y enigmático, que luego trata de combinar con su aspecto dulce y suave. Buñuel afirma de ella que posee “el rostro de una virgen pagana”, afianzando así el mito de mujer instintiva y pasional que conserva en su mirada cierto primitivismo.

En la década de 1980 se convierte en rostro habitual de la gran pantalla, reafirma su presencia en España y la amplía en Francia e Italia, con incursiones en el cine alemán y norteamericano. Habla varios idiomas, por lo que a menudo no necesita ser doblada.

Una fructífera colaboración con el director afianza su carrera y ahonda en su potencial dramático mediante papeles principales en Camada negra, El corazón del bosque, Demonios en el jardín y La mitad del cielo, obras que componen un retrato alegórico de la España ominosa del franquismo y en las que la ideología, el núcleo familiar y la presencia femenina cobran especial importancia. “Esas películas marcaron mi alma y mi forma de trabajar”, diría más tarde la actriz.

En 1985 se le concede el Gran Premio de la Crítica de y en 1986 recibe el que otorga la Academia de Cine de Italia por la película Camorra: Contacto en . Se convierte así en la primera actriz extranjera galardonada por una producción italiana, imponiéndose a Giulietta Masina y a la noruega Liv Ullmann. Por el mismo trabajo gana el premio Nastro d’argento que entregan los periodistas cinematográficos italianos.

En 1986 consigue asimismo la a la mejor actriz por La mitad del cielo en el Festival de , siendo también nominada en la 1ª edición de los Premios Goya.

La exitosa carrera de la actriz ha seguido cosechando éxitos nacionales e internacionales en cine, teatro y televisión.