“Era de sentido común que quienes han insultado y menospreciado a todos los ciudadanos españoles no puedan cobrar un sueldo público”. Así lo ha dicho la líder de Ciudadanos (Cs) en Cataluña y portavoz nacional del partido, , al cerrar la campaña electoral, acompañada de candidatos y miembros del partido, en L’Hospitalet del Llobregat. Arrimadas, ante la suspensión de los diputados presos, ha recordado que “dieron un golpe de estado y pasaron por encima de los derechos de más de la mitad de los catalanes” y, en consecuencia, “no se merecen tener un cargo público”.

La diputada naranja ha afirmado que la nueva presidenta del , Meritxell Batet, “se podría llamar Forcadell-Batet porque ejerce de abogada de los políticos presos”. Ha destacado que “los privilegios a los políticos se han de acabar” y ha apuntado que lo que quiere Cs es “igualdad y libertad para todos los ciudadanos y no privilegios para los políticos”.

Arrimadas ha aprovechado los últimos momentos de campaña para recordar que en Cataluña “el separatismo usa los ayuntamientos como altavoz del ‘procés’” y ha afirmado que “lo importante es que los ayuntamientos estén centrados en las personas y no en el separatismo o los partidos políticos”. Ha advertido que el voto a Cs es “el único voto útil de los constitucionalistas” porque el voto al PSOE “todos sabemos que acabará en un tripartito con ERC y Podemos”. “Si todo el mundo va a votar como salimos el 21D a parar al separatismo, lo conseguiremos”, ha sentenciado.

La portavoz también ha destacado que las candidaturas naranjas “tienen el mejor equipo, de gente de fuera de la política,” y ha remarcado que su proyecto “piensa en las personas y no en los partidos políticos”. Por último, ha señalado que Cs “se trata de un proyecto con las manos libres y limpias con gestores que saben lo que es vivir como gente normal, y no como los que han vivido siempre del paraguas de un partido político”.