​Durante su intervención en el Conversatorio sobre Empleo Juvenil organizado por el , que tuvo lugar en la tarde de ayer lunes, previo a la III Reunión de Ministros Iberoamericanos de Trabajo, Báñez explicó que desde que se puso en marcha la Estrategia, en febrero de 2013, se han ido aprobando las diferentes medidas que contenía, como la tarifa plana de 50 euros de cotización a la Seguridad Social para nuevos autónomos y los estímulos a la contratación estable y de calidad.

Entre estos estímulos, destaca la tarifa plana de 100 euros a la contratación indefinida o la nueva tarifa joven que presenta una bonificación de 300 euros mensuales, y los nuevos incentivos y regulaciones de los contratos formativos, como el contrato de Formación y Aprendizaje y en Prácticas.

En total, 187.000 jóvenes menores de 30 años se están beneficiando en este momento de alguna de las medidas de estímulo de la contratación y de fomento del emprendimiento puestos en marcha en la primera fase de la Estrategia, a los que se suman los beneficiarios de las acciones formativas y de mejora de la empleabilidad que gestionan las comunidades autónomas en el marco de la Estrategia, y los beneficiarios actuales del Contrato de Formación y Aprendizaje y de la tarifa plana a la contratación indefinida, que entró en vigor en febrero de 2014.

De esta forma, un total de 348.012 jóvenes menores de 30 años se benefician actualmente de las medidas de la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven desarrolladas por el .

Además, ya está en marcha el Plan de garantía juvenil para menores de 25 años que ni estudian ni trabajan, dotado con 1.900 millones de euros, y se están tramitando más de 30.000 solicitudes.

Fátima Báñez ha destacado ante sus homólogos americanos la necesidad de diseñar una estrategia global que comprenda tres grandes ejes de actuación: la regulación laboral, la educación y las políticas activas de empleo.

En este sentido, ha insistido en la necesidad de que todos los países sumen esfuerzos para hacer frente al desempleo juvenil, “uno de los desafíos más relevantes a los que se enfrenta la política económica del siglo XXI”.

En su intervención, la titular de Empleo y Seguridad Social ha dibujado el paisaje de un siglo en el que la mayoría de los países -al margen de su nivel de desarrollo- muestran tasas de paro juvenil que multiplican las de la población en general. “El paro en los momentos iniciales de la vida laboral tiene un impacto negativo duradero y puede llegar a condicionar toda la vida laboral”, aseveró.

La ministra ha querido compartir la experiencia española, basada en la combinación de reformas como la laboral enfocada a la flexibilidad y que ha facilitado una regulación del mercado de trabajo que favorece la contratación estable y en el que el despido es ya el último recurso ante una situación de crisis en la empresa.

Formación y políticas activas

La reciente reforma de la educación, explicó Báñez, va encaminada a disminuir el abandono escolar temprano e incrementar la calidad de la formación, así como a fomentar la formación dual a través de la regulación del contrato de formación y aprendizaje. “El reto es formar a los jóvenes parados, ya que con mayor y mejor formación aumentan exponencialmente sus probabilidades de inserción laboral”, ha incidido la ministra.

Báñez ha llamado también la atención sobre la relevancia de unas “políticas de empleo eficaces”, y recalcó la importancia de “invertir en las personas”. Por este motivo, incidió en que las políticas activas “son prioritarias para la economía”. En este ámbito, la responsable de Empleo pudo como ejemplo los incentivos a la cotización para la contratación de jóvenes, la tarifa plana de 50 euros para nuevos emprendedores y la activación del sistema de garantía juvenil que con el apoyo de da oportunidades a los jóvenes que ni estudian ni trabajan.

Estrategia global y resultados

La ministra ha señalado como clave contra la lacra del desempleo juvenil el diseño, puesta en práctica y mantenimiento de una estrategia global de carácter transversal en los tres ejes apuntados anteriormente, en la que el está trabajando desde el inicio de la legislatura.

Según los más recientes datos estadísticos, en el último año la tasa de paro de los menores de treinta años se ha reducido en más de dos puntos y medio. Alrededor de 75.000 jóvenes menores de 30 años han salido del desempleo durante el último año, según la EPA, y el paro en los menores de 25 años cae a un ritmo del 7%. Sólo en el último trimestre el número de ocupados menores de 30 años se incrementó en 63.200

La ministra concluyó su intervención afirmando que el desempleo juvenil es un reto compartido y que es preciso compartir las preocupaciones y enfoques particulares “porque todo suma en este desafío”.

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