La ministra de Sanidad, , , ha defendido en que el sistema de protección social debe garantizar el acceso a todas las personas y para ello “el Gobierno no duda en implantar medidas de acción positiva” cuando es necesario prestar una atención especial a determinados colectivos como la infancia, la juventud, las mujeres, las personas con discapacidad o los mayores.

La ministra, que ha impartido la conferencia “Rejuvenecer el Estado de Bienestar” en el Deusto Fórum Gipuzkoa, ha repasado las medidas transversales puestas en marcha por el Gobierno en beneficio de toda la ciudadanía, y especialmente de los jóvenes.

María Luisa Carcedo se ha referido a la recuperación de la universalidad del Sistema Nacional de Salud, el impulso a la eliminación de las barreras económicas que suponen los copagos farmacéuticos y la revisión desde el INJUVE de las políticas sanitarias y sociales con una perspectiva de juventud, “algo que estamos consiguiendo que también hagan otros ministerios”.

Asimismo, la creación del Alto Comisionado para la lucha contra la pobreza infantil y el impulso de la Ley para la Protección Integral frente a la Violencia contra la Infancia, “que está casi lista y que también protegerá a los jóvenes contra la violencia en todo su entorno”.

La ministra ha anunciado además que, desde el Ministerio, se están impulsando medidas para reducir el consumo de alcohol en edades tempranas, “existe ya un Anteproyecto de ley de Alcohol y Menores muy avanzado”, con el objetivo de que los niños se conviertan en jóvenes sanos.

María Luisa Carcedo ha citado otras medidas emprendidas por el Gobierno para favorecer la mayor participación, formación y empleabilidad de los jóvenes como el Plan de Choque de Empleo Joven , la , el Plan Director de Empleo Digno y el Proyecto de la Ley de Educación , ésta última una norma “moderna” que se llevó el pasado viernes a “que introduce, por ejemplo, la educación para la salud y, en particular, la educación sexual, y que intenta afrontar el problema del abandono escolar”.

Además, desde el , Consumo y Bienestar Social, “queremos desarrollar la Estrategia de Juventud de España mediante un plan de acción en el que participarán las comunidades autónomas”, ha anunciado la ministra. Será un documento medular de la acción ejecutiva que contenga los ejes de actuación orientados a construir un país socialmente justo, cohesionado y económica y medioambientalmente sostenible.

El desarrollo del plan está en sintonía con los objetivos y principios de documentos de referencia internacionales como el Pacto Iberoamericano de Juventud 2030, el Plan de Acción de la Organización Internacional de la Juventud, la Estrategia de la UE para la Juventud 2019-2027 o el II Plan de Derechos Humanos del , “que está ya muy avanzado”, ha asegurado la ministra.

En este punto María Luisa Carcedo ha introducido la posibilidad de “plantearse reformas en los artículos de la Constitución española que se refieren a la política y los derechos sociales”. Se refería así a algunos derechos sociales, como la protección a la salud, con un nivel de reconocimiento y eficacia jurídica más bajo que el derecho a la educación.

“Si queremos hacer frente a los retos que nos plantean la economía global y el cambio demográfico, entre otros”, ha indicado la ministra, “ha llegado el momento de elevar el reconocimiento y la eficacia que la Constitución española confiere a los derechos que conforman el conjunto de los pilares del Estado del Bienestar”.

“Esto no nos ayudaría a evitar los recortes”, ha manifestado Carcedo, “pero sí que una mayoría simple de diputados pueda arrogarse la eliminación de derechos como el de disponer de una sanidad universal”.

La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha destacado que el Gobierno de España “y muy especialmente el Presidente” está convencido de que hay que apostar por los jóvenes “para que huyáis de los agoreros, de los que creen que cuanto peor mejor, de los que intentan que vivamos con miedo a todo lo que viene de fuera o a todo lo que es nuevo, de los que piensan en negativo”.

Hoy en día los jóvenes son el colectivo con mayor riesgo de exclusión social de nuestro país, más del 37% según el indicador AROPE que mide el riesgo de pobreza y exclusión social en España.

Gracias al sistema de protección social, España ha conseguido tener una de las tasas de pobreza entre los mayores de 65 años más bajas de los países desarrollados, por delante de Suecia o Alemania. Pero la pirámide se invierte si hablamos de tasas de pobreza infantil: solo la reduce en un 23% mientras que otros países consiguen hacerlo hasta en un 60%.

“La crisis puso de manifiesto que España presenta fuertes carencias en relación con las políticas dirigidas a los más jóvenes”, ha trasladado la ministra. “Es la hora de apostar por las niñas, los niños y jóvenes”.