​El programa tiene dos vertientes complementarias: actividades de voluntariado y actividades ocupacionales. María Luisa Carcedo ha destacado en la inauguración del acto que el objetivo del programa es ofrecer una experiencia estimulante y enriquecedora a jóvenes que desean construir una sociedad más integradora y más justa. “El voluntariado consolida el compromiso y la confianza recíproca y, en el ámbito colectivo, es un factor de cohesión social de primer orden”, ha insistido la ministra.

La vertiente de voluntariado ofrece a los jóvenes la oportunidad de prestar en otro país un servicio voluntario a tiempo completo. Además, podrán diseñar y liderar planes que supongan un cambio positivo en las regiones donde se implementen. En este caso, no percibirán remuneración, aunque dependiendo del programa, recibirán otros tipos de ayuda como por ejemplo, transporte, alojamiento, comidas, seguro médico y dinero para sus gastos de estancia.

Posibilidad de empleo

La vertiente ocupacional irá introduciéndose poco a poco a través de asociaciones con organismos públicos, ONG y empresas activas en estos campos. Los jóvenes contratados a través esta última tendrán contrato de trabajo y se les remunerará de manera acorde con la normativa salarial y los convenios colectivos vigentes en el país correspondiente.

La Ministra se ha dirigido a las entidades “comprometidas con el bienestar de la sociedad”, animándolas a participar en el programa. “Os corresponde desarrollar y liderar proyectos que permitan acoger o enviar voluntarios y jóvenes trabajadores”, ha asegurado.

En el acto, que se ha celebrado coincidiendo con el Día Internacional del Voluntariado, también ha participado el director de la Representación de la Comisión Europea en España, . La Ministra ha acudido acompañada por la secretaria de Estado de Servicios Sociales, , y la directora general del Injuve, .

El Cuerpo Europeo de Solidaridad se ha cimentado sobre la experiencia del , un programa que durante 21 años ha permitido a más de 100.000 jóvenes prestar un servicio de voluntariado en otro país. A su vez, hasta octubre de 2018, el Servicio Voluntario Europeo formaba parte del programa Erasmus+.

En el programa pueden participar jóvenes de entre 17 y 30 años de toda y otros países asociados durante un período de 2 a 12 meses en proyectos que beneficien a comunidades y a la ciudadanía europea en general.

A fecha de 25 de noviembre de 2018, un total de 13.612 jóvenes españoles estaban inscritos. Esto convierte a España en el país con mayor número de voluntarios que participan en esta iniciativa. La edad media de estos jóvenes es de 22,7 años, el 68% son mujeres y el 32% hombres. Además, España cuenta con más de 550 entidades acreditadas para presentar proyectos.

El Cuerpo Europeo de Solidaridad, financiado por la Unión Europea, dispone de un presupuesto total de 375.600.000 euros para el período comprendido entre el 1 de enero de 2018 y el 31 de diciembre de 2020. España, en el año 2019 concederá subvenciones en este marco por una cuantía de 8.940.486 euros. A la convocatoria pueden concurrir entidades públicas o privadas, con o sin ánimo de lucro, activas en el sector de la solidaridad.

Los ámbitos de intervención son muy diversos: cuidado del medio ambiente, atención social, inclusión de los más desfavorecidos, desarrollo personal y socioeducativo de los jóvenes, alfabetización mediática, cultura y creatividad o cooperación al desarrollo.

Los participantes del Cuerpo Europeo de Solidaridad se comprometen con valores como el respeto de la dignidad de las personas, los derechos humanos y las diferentes culturas, y con una sociedad justa e igualitaria en la que prevalecen el pluralismo, la no discriminación y la tolerancia.

En España, la gestión del Cuerpo Europeo de Solidaridad corresponde a la (ANE), integrada en el (Injuve), que a su vez forma parte den el Ministerio de Sanidad, . Estará coordinada con los organismos de juventud de las comunidades autónomas y las ciudades autónomas, y el (CJE).