Esta madrugada, la Cumbre del ha alcanzado un preacuerdo sobre el marco presupuestario 2014 -2020 que implica, por primera vez en la historia de la UE, una reducción. Desde el primer momento, el primer ministro británico, , y de manera más matizada, la canciller alemana, , se manifestaron a favor de la disminución de unos presupuestos que operarán en la UE entre 2014 y 2020. Sus posiciones han triunfado y los presupuestos adoptados por el Consejo representan un recorte de 34 mil millones de euros respecto al del anterior periodo. Por su parte, el presidente francés, , encabezó el grupo de los que defendían un aumento del presupuesto para compensar los recortes que algunos países se estaban viendo obligados a realizar. El sospecho desapego de Cameron por Europa, se ve así recompensado, además, con el mantenimiento del “cheque británico” que financian el resto de estados miembros y que en 2010 ascendió a 4.000 millones de euros.

Por su parte, el presidente del Consejo, , alineado con las posiciones británica y alemana, ha estado intentando convencer al resto de gobiernos por separado y ofreciéndoles posibles beneficios para conseguir su apoyo. Al mismo tiempo los presupuestos de los programas europeos se reducen o suprimen. Esta orientación del presidente impide claramente el crecimiento de la Unión en su conjunto y está relacionada con el “contrato único de competitividad” que con toda probabilidad presentará en el Consejo de junio que, igualmente, consiste en una negociación individual con los Estados miembros para prestarles dinero a cambio de que cumplan una serie de condiciones.

La única medida positiva adoptada por el Consejo es el establecimiento de un Plan de Empleo Joven. Esta iniciativa contará con una financiación de 6000 millones de euros para los siete años. La mitad de esa cantidad será aportada por el , y la otra mitad del presupuesto dedicado al empleo joven. Los destinatarios de estos fondos serán aquellos países cuya tasa paro juvenil supere el 25%.

Se trata por tanto de unos presupuestos coherentes con la política a todas luces errónea que están siguiendo las instituciones europeas para salir de la crisis. Estos presupuestos en lugar de estimular el crecimiento y el empleo, amparan las drásticas medidas de austeridad que están acabando con cualquier posibilidad de futuro para muchos países de la UE.

Desde CCOO esperamos que cumpla con el pronóstico de los portavoces de algunos grupos parlamentarios y de su presidente, Martin Schuzl, que se han manifestado en contra de unos presupuestos tan restrictivos o, como muchos suponen, terminará sucumbiendo a la presión de los gobiernos nacionales.